
Abuso
Entrá a la guía de servicio y encontrá los tips de los expertos sobre cómo prevenir, actuar y encontrar ayuda frente a este problema

Los jueces salteños que condenaron al obispo emérito Gustavo Zanchetta a cuatro años y seis meses de prisión efectiva por ser autor del delito de abuso sexual simple continuado agravado por ser cometido por un ministro de culto religioso dieron a conocer los fundamentos del fallo que dictaron.
El magistrado Héctor Fayos subraya que, “más allá del grave e innegable daño ocasionado en las víctimas, el cual quedara visiblemente acreditado, y el que constituye el principal objeto y elemento a valorar” hay una “extensión del perjuicio colateral provocado a los seminaristas, a la congregación religiosa, a la institución de la Iglesia, y a la comunidad en general”. Califica ese impacto como de “una envergadura inusitada”.
Una semana después de la condena se dieron a conocer los fundamentos del fallo que lleva la firma de los jueces de la Sala II del Tribunal de Juicio de Orán, María Laura Toledo Zamora, Raúl Fernando López, y Fayos.
Zanchetta está detenido en la Unidad Regional 2 de Salta, hasta que haya un cupo en la Unidad Carcelaria 3. La denuncia contra quien fuera durante cuatro años obispo de Orán la realizaron dos exseminaristas y la ratificaron numerosos testigos que pasaron por el juicio.
En el texto, de 98 páginas, se repasan los tramos sobresalientes de las declaraciones de Zanchetta, sus denunciantes, testigos y peritos. Cada uno de los jueces establece las pautas que evaluó. Fayos, por ejemplo, hace referencia a “la incuestionable e inequívoca decisión de haber concretado los actos necesarios para atentar contra la integridad y la libertad sexual de las víctimas, obligándolas a soportar las recurrentes inconductas de quien se supone seria su referente y líder espiritual”.
Fayos entiende que el obispo emérito se valió “de las carencias socioafectivas de las víctimas, ejerciendo abuso de autoridad y poder, infundiendo temor, lograba los ultrajes sexuales”. Añade que “produjo el quiebre del proyecto de vida personal de los seminaristas y que incluso se ha vulnerando el proceso de consolidaciones de su identidad personal. Con el accionar del obispo varios abandonaron el seminario, encontrándose hasta el día de la fecha desorientados, y que perdieron incluso la fe”.
En otra parte de los fundamentos los magistrados se muestran “convencidos” de que los hechos tipificados como abusos sexuales eran “conocidos por los sacerdotes” —mencionan a Alarcón y Subelza— y los sindican como “depositarios de la confianza de los seminaristas”.
“¿Por qué no se denunció antes?”, se preguntan. “Todos sabemos y no es nada nuevo que este tipo de situaciones dentro del ámbito eclesial son manejados por lo general en absoluta reserva y con discreción; es más, es de público conocimiento que estos casos pocas veces son develados y si salen a la luz pública, son conocidos décadas después de sucedidos los hechos”, manifiestan.
“Sabemos también que, por lo general, las demandas se canalizan en jurisdicción canónica, en las que muchas veces se obstaculiza o demora o estanca la investigación ya sea a los fines de que no tome estado público o posiblemente para evitar detenciones y juicios en jurisdicción civil. Pero básicamente, tenemos que decir que los hechos como los que son objeto de este juicio, conducen al escándalo dentro y fuera de la Iglesia, lo que ha llevado seguramente al reciente pedido de disculpas públicas como ha ocurrido luego de conocerse el veredicto en contra de Zanchetta”, agregan.
La referencia es a que la Conferencia Episcopal de Argentina emitió un comunicado en el que manifiesta su “cercanía” con las víctimas y les pedía “perdón” en nombre de toda la Iglesia. Hasta el momento no hubo comentarios por parte del Vaticano.
Si bien según las informaciones, hasta el 2019, Zanchetta habitaba en Santa Marta, el hotel para clérigos en el que reside el Papa Francisco, en el fundamento del fallo esa sigue siendo su dirección. Hasta ese año fue asesor de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica.

