
Condenan a los Fraticelli por filicidio
Se les dictó la pena máxima de prisión perpetua; se consideró que ambos padres estrangularon y sofocaron a la niña de 15 años
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SANTA FE.- El ex juez de Rufino Carlos Fraticelli y su esposa, Graciela Dieser, fueron condenados ayer a la pena máxima de prisión perpetua. El juez de sentencia de Melincué, Fernando Vidal, los consideró coautores del homicidio doblemente calificado por el vínculo y la alevosía en perjuicio de su hija Natalia, de 15 años, ocurrido hace casi dos años en la casa familiar, en esa ciudad del sur santafecino.
La sentencia, que, según adelantaron los defensores del matrimonio, será apelada ante la Cámara Penal de Venado Tuerto, se conoció a sólo seis días de que se cumpla el segundo aniversario del fallecimiento de la menor, y se ajusta al requerimiento de los fiscales Graciela Mastrocésare y Jorge Pozzi, que habían solicitado la máxima pena para los padres de Natalia.
Ante la prensa, el juez Vidal explicó que se dio por probado que la niña murió por asfixia provocada por estrangulamiento manual y sofocación, y que el padre y la madre participaron en la maniobra criminal, agravada porque Natalia estaba en "estado de indefensión", presumiblemente a causa de la ingesta de medicamentos contraindicados para su salud, precaria casi desde su nacimiento.
Aun así, no precisó quién de los dos apretó el cuello y tapó las vías respiratorias de la menor hasta matarla. Alcanzó, dijo, con situar a ambos en la escena del crimen.
A la hora de precisar un eventual móvil, el juez de sentencia repitió las palabras que, hace casi dos años, usó su par de instrucción en Melincué, Carlos Risso, para definir la situación: "La mataron porque molestaba".
Fraticelli y su esposa están detenidos en la Alcaidía de Melincué, donde anoche fueron notificados de la sentencia. El abogado del ex juez, Carlos Edwards, dijo que su defendido "se deprimió y lloró mucho" al conocer el fallo, al que consideró "parcial e injusto". Dieser, según fuentes judiciales, sufrió una crisis nerviosa.
"Un golpe muy duro"
Entre los allegados al matrimonio, especialmente su hijo adoptivo Franco -que se casó tras el crimen, tuvo un hijo y ahora vive en San Juan 340, la casa de la familia en Rufino-, la sentencia causó una gran decepción, ya que se confiaba en el éxito de la defensa, que había argumentado que la propia Natalia se había suicidado con una ingesta de medicamentos por un presunto estado depresivo.
"No puede atender; fue un golpe muy duro para él, compréndalo", justificó una mujer que respondió al llamado telefónico de LA NACION en la casa de Franco Fraticelli. Pese al mutismo, había en Rufino una gran expectativa por el fallo del caso que, hace dos dos años, dividió a la sociedad local.
Natalia fue hallada muerta en la mañana del 20 de mayo de 2000, en su dormitorio, ubicado en la planta alta de la casa de San Juan 340. Yacía en la cama, con dos bolsas de nylon en la cabeza y las manos mal atadas con un pañuelo, pero sin signos de haberse defendido ante un eventual ataque. Fraticelli dijo, en un primer momento, que faltaba dinero que guardaba en ese cuarto; además, sobraban pastillas dispersas por el piso y la cama. La menor arrastraba problemas neurológicos de nacimiento y sufría habituales ataques de epilepsia, por lo que debía tomar medicamentos.
Al día siguiente, Carlos Fraticelli fue internado en una clínica de Rufino, por un presunto intento de suicidio. Y al otro, su esposa fue detenida como sospechosa de la muerte.
Aunque todo indicaba que Fraticelli seguiría los pasos de su mujer, durante seis meses su inmunidad como juez lo mantuvo en libertad. En noviembre de 2000, tras un jury de enjuiciamiento, fue destituido, indagado y detenido por presunto filicidio.
Se consideró prueba fundamental el informe del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que determinó que la muerte de Natalia se produjo por un mecanismo mixto de estrangulación y sofocación. Los fiscales argumentaron que a la menor la sedaron, lo que le impidió ofrecer resistencia ante la agresión y que, luego, la asfixiaron.
La defensa de Fraticelli consideró que los peritajes no fueron contundentes y que Natalia no pudo haber ingerido en forma "no voluntaria" entre 22 y 28 pastillas de Uxen Retard, medicina contraindicada para su epilepsia, por lo que consideró viable la hipótesis del suicidio, justificada por un presunto estado depresivo de la niña a causa de un desaire amoroso.
Y Héctor Superti, defensor de Dieser, consideró que los investigadores no se preocuparon en conocer cómo murió Natalia, sino en forzar "la hipótesis fuertemente preferida" del crimen.
Cronología del caso
20/05/2000: Natalia Fraticelli es hallada muerta mientras dormía en su casa.
22/05/2000: la Justicia ordena la detención de su madre.
06/2000: el juez penal de Melincué, Carlos Risso, dicta la prisión preventiva y el procesamiento de la madre como presunta autora material.
24/11/2000: un jury quita los fueros a Carlos Fraticelli por incumplir sus funciones.
15/05/2001: se conoce el informe del Cuerpo Médico Forense, que confirma que Natalia murió por estrangulamiento.
20/05/2001: en el primer aniversario de la muerte de Natalia no hay nada en Rufino que la recuerde. Sólo se celebra una misa en su memoria.
13/07/2001: los fiscales y el juez de Melincué cierran la instrucción. Un magistrado de sentencia revisa la causa.
14/03/2002: los fiscales Jorge Rossi y Graciela Mastrocésare piden al juez Vidal que los padres sean condenados a prisión perpetua.





