Confusa muerte de un jugador de rugby
Falleció al caer desde un tren en movimiento; para la policía fue un accidente, pero sus familiares aseguran que lo tiraron
1 minuto de lectura'
El jugador de rugby Marcelo Gastaldi murió ayer al caer desde un tren en movimiento en la localidad de José León Suárez, en el noroeste del Gran Buenos Aires, en circunstancias confusas que investiga la policía.
Fuentes de la Jefatura Departamental de San Martín informaron que en primera instancia el caso fue caratulado como "muerte por accidente" y quedó a cargo del fiscal de San Martín Héctor Scebba.
Si bien tanto la fiscalía como la policía trabajan sobre la hipótesis de un accidente, no se descarta ampliar la pesquisa a un intento de robo seguido de homicidio, aunque hasta el momento no aparecieron testigos ni elementos que avalen esa posibilidad.
Anoche se esperaban los resultados de la autopsia para determinar los motivos de la muerte. Según se informó extraoficialmente, el cuerpo presentaba múltiples heridas producto de la caída, pero no se había podido establecer en qué circunstancias ocurrieron.
Fuentes de la investigación señalaron que en las ropas del joven no se encontró dinero y que tampoco se halló la bicicleta con la que el joven viajaba en un furgón del ex ferrocarril Belgrano.
Sus familiares aseguraron anoche a La Nación que el deportista llevaba 300 pesos para pagar la cuota del profesorado de educación física que cursaba en el Club Gimnasia y Esgrima, adonde se dirigía ayer a la mañana.
Gastaldi, de 22 años, era segunda línea en el plantel de primera división de rugby del Hindú Club, donde también juega su hermano Mariano.
A partir de la hora 0, los familiares y amigos del jugador velarían sus restos en la cochería El Siglo, situada en la ruta 202 y la calle Buchazo, cerca del club de Don Torcuato.
Los amigos y allegados del jugador descartaron rotundamente la posibilidad de que el deportista hubiera caído del tren: "Medía 1,92 y pesaba 112 kilos. La policía quiere desvincularse del caso diciendo que se cayó solo, pero estamos seguros de que lo tiraron y no vamos a dejar las cosas así", dijo a La Nación Daniel Larré, padre de Matías, un amigo de Gastaldi que muchas veces compartía con él el viaje en tren hacia el profesorado que cursaban juntos.
Gastaldi tomaba todas las mañanas el tren de las 6.50 en la estación Don Torcuato hacia el club GEBA. Solía subir en él con su bicicleta y junto con su compañero Matías, pero ayer a la mañana su amigo viajó en auto.
Al notar que su compañero había faltado al profesorado, Matías llamó por teléfono para averiguar qué había pasado. Entonces la familia Gastaldi advirtió que algo raro había ocurrido y avisó a la policía.
La policía bonaerense informó que los bomberos encontraron el cadáver decapitado del joven, cerca de las 14, al costado de las vías del ferrocarril, sobre un puente de hierro cercano a la estación de José León Suárez.
Varios padres de jugadores del club recordaron ayer que unos años atrás otro deportista de la misma institución fue arrojado del tren en el mismo lugar en medio de un forcejeo mientras querían robarle.
Curiosamente, anoche en la Superintendencia de Seguridad Ferroviaria de la Policía Federal no tenían información sobre el hecho.
Tampoco fue posible conocer la versión de los hechos de la empresa Ferrovías, concesionaria del servicio del ex ferrocarril Belgrano Norte, ya que según se informó el encargado de prensa de la compañía se encontraba fuera del país.
Gastaldi viajaba en un furgón de la ex línea Belgrano, donde las formaciones son arrastradas por locomotoras Diesel y las puertas de los vagones se abren y cierran en forma manual y no automática.
El Hindú Club suspendió ayer los partidos de todas sus divisiones previstos para este fin de semana, en señal de duelo.
Anoche se respiraba un clima de duelo en el club. Algunos jugadores de las divisiones juveniles que habían sido entrenados por Gastaldi permanecían en la puerta del club pendientes de los periodistas, a quienes se acercaban con ansiedad para preguntarles qué había ocurrido.
En la puerta de la casa de la familia Gastaldi, en Ecuador al 1900 de Don Torcuato, sus compañeros de rugby y amigos del colegio trataban de consolarse mutuamente.
A los grupos de veinteañeros que conversaban en la vereda de la zona de casas quintas se sumó, después de las 23, el entrenador del equipo de Gastaldi, Jorge Pulido.
El técnico, que se había enterado de lo ocurrido pocas horas antes, habló de las cualidades humanas y deportivas del joven: "Era muy buen compañero y querido por todos. Era un pibe muy del club. Transmitía entusiasmo al grupo porque siempre estaba pendiente de progresar para mejorar su juego; se entrenaba todos los días para estar bien y tenía grandes condiciones para destacarse".
En la cancha nunca se daba por vencido
Apenas se difundió la noticia, la consternación se apoderó de todos los que lo conocían. "No se puede creer lo que pasó", fue el comentario más repetido -algunos entre lágrimas- de los amigos del rugbier de Hindú Marcelo Gastaldi, que perdió la vida ayer, a los 22 años.
Hermano mayor de Mariano, 20 años, pilar del conjunto de Don Torcuato y ex integrante de los Pumitas, a Marcelo le decían El Búfalo por su gran contextura física: 1,92 metro y 110 kilos. Empezó a jugar al rugby a los 19 años, en el equipo de menores de 21 años, y en 1998 debutó en la primera división e integró el plantel campeón del certamen de la Unión de Buenos Aires. Como buen forward, entre sus condiciones, sobresalía por su combatividad y su entrega por el equipo. Era difícil verlo rendirse dentro de una cancha.
Junto con su amigo Matías Larré, fullback de Hindú, Gastaldi empezó a cursar este año el profesorado de educación física en Gimnasia y Esgrima y en el club, además, entrenaba formaciones juveniles. "Esta temporada tenía grandes posibilidades de ser el segunda línea titular; si no jugó en la primera fecha del certamen (el último fin de semana) fue de pura casualidad. Era un chico humilde, muy querido... Esta es una gran pérdida para el club", expresó acongojado su entrenador, Jorge Pulido.





