
Controversia por un juguete
1 minuto de lectura'
La noticia despertó el alerta y la controversia: los gobiernos de Nicaragua y Honduras prohibieron la venta del yo-yo chino Water Ball, -que se comercializa en la Argentina con el nombre de yo-yo loco-, después de que en Tegucigalpa una niña de seis meses se intoxicó tras llevarse a la boca el juguete, según informó el diario hondureño La Tribuna.
Sin embargo, el Ministerio de Salud argentino y la Dirección General de Lealtad Comercial, quien certifica y autoriza la importación de juguetes, informaron que el producto es "inocuo" y que sólo la semana próxima podrán constatar que no es tóxico.
Se trata de un juguete que se vende a cuatro pesos en jugueterías y quioscos porteños. Tiene forma de pelota y es de una goma viscosa que en su interior tiene un líquido con colores.
El responsable de certificación de la Subsecretaría de Defensa de la Competencia Nacional, Miguel Bruzone, informó que cuando dos empresas (Parnassa SA y Dinacchio Dholubyez) solicitaron la certificación del producto para poder importarlo, en abril último, se constató que por "el uso habitual" el juguete no derrama su líquido. "En esas condiciones, la norma es que no es necesario analizar el contenido. Y con la parte externa no se encontraron problemas", dijo. Pero poco después, la certificadora de normas IRAM les acercó una serie de informes franceses sobre el producto, investigaciones que se habían practicado luego de que en 2001 un chico de ocho años falleció estrangulado por el yo-yo y que acabaron con su retiro del mercado.
"Nosotros entendimos que se trató de un mal uso del juguete, por eso les pedimos a los importadores que les colocaran etiquetas que especificaran que es un juego para chicos mayores de cinco años, que debe ser usado en presencia de un adulto y que debe descartarse en caso de rotura", dijo.
El Ministerio de Salud de Nicaragua, donde ayer el gobierno decomisó unos 400 yo-yo, consideró que "está hecho a base de derivados del petróleo de fácil combustión y sustancias tóxicas para la salud. Además, el plástico, al subir y bajar, puede provocar asfixia porque se enrolla al cuello", aseguró el director de Diagnóstico nicaragüense, Alcides González, a la agencia AFP.
"En todos nuestros ensayos comprobamos que no es inflamable. Sólo la semana próxima, cuando estén listas las pruebas de laboratorio que estudian la composición química del interior del yo-yo, vamos a poder determinar si es tóxico, o si es tiene derivados del petróleo, o hidrocarburos o metales pesados. Si fuera así, deberíamos retirarlo del mercado", admitió Bruzone.
LA NACION consultó a distintas jugueterías sobre el yo-yo. La mayoría no lo vendía. En algunos casos el argumento fue que como el producto viene de China y tiene agua en el interior, tienen miedo de que tenga el virus de la neumonía atípica. No obstante, el ente que certifica y autoriza la importación de juguetes aseguró que los resultados de los estudios microbiológicos indican que el contenido está libre de virus y de bacterias. Quienes tengan dudas, pueden consultar al 0800-666-1518.
1
2“¿Está dentro del espectro?”: cómo se llega al diagnóstico de autismo y cuáles son los desafíos
3Comienza el paro de controladores aéreos en todos los aeropuertos del país: al menos 150 vuelos afectados
4“Es un paro político”: luego de la confirmación de la huelga docente, el Gobierno convocó a la paritaria nacional



