Controversia por una revista sobre "cultura cannábica"

Se distribuye en quioscos de la Capital desde diciembre último
(0)
5 de marzo de 2007  

"Cogollos argentinos", "San Canuto", "Plantate" y "Consumo cuidado" -que trata sobre "qué hacer si te agarran con faso [sic], sin morir en el intento"-, son algunas de las notas que se pueden encontrar en el segundo número de la revista THC, la primera publicación sobre cultura cannábica y otras drogas ilegales que se distribuye en quioscos y revistas de la Capital y el Gran Buenos Aires desde diciembre último, y que ya ha suscitado polémica.

Según sus editores, la finalidad de THC (sigla que significa tetrahidrocannabinol, que es el principio activo de la planta de marihuana) es brindar información real y objetiva sobre la cultura cannábica, y está dirigida sólo a mayores de edad.

Sin embargo, la Asociación Antidrogas de la República Argentina presentó una denuncia en la fiscalía antidrogas contra dicha publicación, por infracción a los artículos 12 y 28 de la ley 23.737 sobre tenencia, suministro y tráfico de estupefacientes, que establecen que será reprimido con prisión de dos a ocho años quien difunda públicamente el uso de estupefacientes, induzca a otro a consumirlos o imparta instrucciones acerca de la elaboración de drogas.

"Esa revista es una forma más de introducir a los jóvenes en las drogas. ¿Qué es la cultura cannábica, sino la destrucción del ser humano?", sostuvo Claudio Izaguirre, presidente de la asociación.

Lectores y consumidores

Según Emilio Ruchansky, uno de los editores de la revista, la publicación no está destinada a gente que se quiere iniciar en las drogas, sino a personas que ya consumen y cultivan Cannabis sativa : "Nosotros avalamos el uso de la marihuana, pero en ningún momento decimos «consumí»", dijo Ruchansky, y agregó: "La revista también persigue una línea política relacionada con la militancia del cultivo, para que la gente deje de comprarle drogas a un dealer y que pueda cultivar su propia marihuana".

Ello explica por qué, en su segundo número, la publicación dedica seis páginas al cultivo básico de Cannabis . "THC no es una apología de la droga. Es una revista temática sobre drogas que busca informar a la gente", sostuvo Ruchansky .

En su primera página, la revista señala que tanto el derecho a acceder como el de difundir información constituyen garantías fundamentales amparadas constitucionalmente, por lo que de ninguna manera el ejercicio de ellas puede construir delito penal alguno.

"Si sólo tenemos en cuenta ese criterio, ¿por qué no sacamos una revista sobre cómo pegarles a las mujeres?", cuestionó duramente Izaguirre.

Según el abogado Hernán Gullco, director del área jurídica de la Asociación por los Derechos Civiles, nadie puede prohibir la publicación de la revista de antemano, porque eso sería censura previa.

"Pero, una vez publicada, entonces sí sus editores corren el riesgo de enfrentar un proceso penal por apología de drogas, siempre y cuando se pueda probar un peligro claro y actual de dicha revista, lo que equivale a decir que se pueda comprobar que representa una apología de la droga que va a causar daños a terceros", explicó a LA NACION Gullco.

En tanto, el abogado Luis Osler, asesor legal de la revista, indicó: "Nosotros no decimos qué es bueno y qué es malo. Sencillamente, explicamos cómo son las cosas, porque ante el fracaso que han tenido las políticas antidrogas hasta hoy, creemos que es importante generar un debate serio. Y para eso, hay que estar informado".

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.