Coronavirus en la Argentina: "Nadie los va a poder atender", la advertencia de una médica a los jóvenes

Walter y Nahuel Melgarejo, ambos médicos; el padre murió de coronavirus
Walter y Nahuel Melgarejo, ambos médicos; el padre murió de coronavirus Crédito: Gentileza
Gabriela Origlia
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11 de octubre de 2020  • 16:23

CÓRDOBA.- Con un récord de casos en Córdoba en las últimas semanas -ayer por primera vez se superó los 2000 contagios de Covid-19-, entre los muertos se cuentan varios integrantes de los equipos de la salud. Dos de las más impactantes fueron las de Walter Melgarejo, que era jefe de terapia intensiva de la clínica Vélez Sársfield, y la de Edgar Odierna, bioquímico de 47 años del Hospital de Niños. Ambas provocaron conmoción y despedidas muy emotivas.

Nilda Gait, compañera de Odierna, apeló especialmente a los jóvenes que no cumplen con los protocolos de cuidados. "Van a jugar al fútbol y el personal médico no da más. Estamos muy cansados y no vemos en la población una respuesta. Hasta que no les toque alguien de la familia no se van a dar cuenta. No pueden salir después de las ocho, no jueguen al fútbol, no se reúnan en asados en los departamentos. Va a haber un momento en que nadie los va a poder atender".

La estimación del Ministerio de Salud cordobés es que el 80% de los nuevos contagios se producen en reuniones sociales que no cumplen con las medidas de prevención y que, después, dificultan la trazabilidad de los casos.

Hasta ayer, en la provincia de Córdoba se registró un total de 50.262 casos. Desde el inicio de la pandemia se realizaron testeos con PCR (hisopados) a 315.282 personas (83.841 estudiadas con PCR por millón de habitantes). Suman 591 los muertos y 66% del total de contagios se recuperó. Hay internadas 1990 personas en camas de unidades críticas para adultos (Covid-19/no Covid-19), lo que representa un 74,8% del total de camas de los sectores público y privado.

El nivel de positividad registrado es de 25% y el tiempo de duplicación de casos, 17,4 días. En la provincia hay 155 localidades sin contagios. Según datos de la Unión de Trabajadores de Salud (UTS), los contagiados en el sector sumaban unos 800 a fines de septiembre.

Desde mañana, en la provincia se restringe la actividad en varios sectores: bares y restaurantes no abrirán al público con mesas (podrán continuar hasta las 23 bajo la modalidad take away y delivery); gimnasios y natatorios deben cerrar por 14 días al igual que escuelas de danza, canto y teatro; autocines; centros de formación profesional y academias de oficios en modalidad presencial y academias de idiomas en modalidad presencial.

Siguen vedadas las reuniones familiares y sociales. Entre las 20 y las 6 solo abren negocios de alimentos, farmacias y estaciones de servicios.

Carta de despedida

"Lo diste todo hasta el último, la peleaste como siempre, durante estos casi 8 días, contra este virus de mierda, en tu lugar, en la terapia de la clínica donde tanto te querían, donde hoy se llenó la calle de tus compañeros de trabajo, médicos, enfermeros y personal administrativo, para despedirte con un gran aplauso", escribió el hijo de Melgarejo, Nahuel, también médico.

Nahuel Melgarejo repasó en su carta de despedida su infancia con su padre ya médico, aunque siempre con ganas de jugar con ellos. "Aún recuerdo la primera vez que entré a la terapia, con apenas 12 años no entendía qué era todo eso que tenían conectado los pacientes, y tampoco entendía por qué estaban todos dormidos. Yo te miraba y sentía un orgullo tan grande por vos y por el amor con que te dedicadas a lo tuyo que se me explotaba el pecho. Fuiste, sos y serás mi orgullo, mi ejemplo y mi profesor. No solo como médico, sino también como persona y como padre.

En su carta cuenta que su padre mantuvo siempre un perfil bajo. "Nunca te importó que te reconozcan ni resaltar, pero inevitablemente lo hacías y eso a mí me llenaba de orgullo. Porque en más una ocasión los familiares de tus pacientes te agradecían donde sea que te cruzaban y aún sin conocerte sabían que dabas todo por cada uno de los internados que solías tener, algunos muy graves, otros no tanto pero siempre el mismo compromiso con ellos, sin hacer diferencia alguna".

"Quedate tranquilo que lo hiciste todo, nos apoyaste y nos acompañaste a mis hermanos y a mí a volar y ser lo que somos hoy en día, todo gracias a vos y a la viejita -continúa-. Hoy se me paraliza la vida de pensar que no voy a poder abrazarte más, que no vas a estar acá con nosotros. El hecho de que te hayas ido tan pronto es un puñal que solo pueden entender quienes te conocimos".

Para despedirse elige un hábito que compartían. "Estés donde estés, te mando un abrazo enorme. Ya nos vamos a encontrar así nos comemos un asado y te preparo un fernet de esos que te gustan a vos "80/20" como me pedías que te lo prepare. Nos reencontraremos en algún lugar, no sé dónde pero estoy seguro que así será. ¡¡¡Te amo con todo el corazón, pa!!!"

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