Cruceros en la mira: “Esperamos que el Hondius siga operando”, dice la empresa dueña del barco donde escaló el hantavirus
El brote de norovirus en un buque vacacional en Francia se suma a la crisis por la enfermedad que transmiten roedores; dudas sobre la reputación de este tipo de embarcaciones
5 minutos de lectura'

MADRID.– Son dos los episodios que levantaron sospechas acerca de la seguridad en los cruceros en un momento en el que muchas familias planifican sus vacaciones de verano en el hemisferio norte. Un brote de norovirus en el navío Ambition obligó a 1700 personas a permanecer confinadas a bordo, cerca de la costa de Burdeos (Francia). Aunque en este barco hubo un muerto, un hombre de 92 años, este jueves se conoció que fue por un ataque cardíaco no relacionado con el virus. Pero el incidente parece la segunda entrega de una saga que comenzó hace menos de un mes con otro capítulo mucho más trágico, porque el costo en vidas humanas fue mayor y porque todavía no se conoce cuál será su verdadero impacto: el brote de hantavirus en el MV Hondius, que mató a tres pasajeros y obligó a más de 100 a guardar cuarentena. A pesar de que el barco lleva semanas siendo noticia por este terrible incidente, la naviera que lo gestiona, Oceanwide Expeditions, confía en que sus clientes vuelvan a atreverse a subir a bordo. “Esperamos que la nave siga operando”, señaló a EL PAÍS.
No sería la primera vez que una embarcación marcada por un episodio trágico consigue recomponer su reputación. En los primeros meses de la pandemia, el Diamond Princess quedó varado en las costas japonesas de Yokohama por un brote de Covid. En ese buque de 18 plantas, tan monstruoso como lujoso, viajaban 3700 personas. De ellas, 700 se infectaron de coronavirus y 14 terminaron muriendo. Después de eso, y de una remodelación integral en 2023, el barco volvió a operar y a llenar sus camarotes sin mayor complicación.

Esta vez, los dos nuevos brotes ocurren a las puertas del verano boreal y se suman al recuerdo compartido por toda una generación de los meses de confinamiento en 2020. ¿La percepción que los turistas tienen de los cruceros cambió en un momento decisivo? ¿Temen que un viaje por el Mediterráneo pueda suponer un trágico desenlace?
Alexis Papathanassis, profesor especializado en turismo de cruceros en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Bremerhaven (Alemania), piensa que no. “Otros problemas, como los precios de la gasolina, la inflación y la situación en Oriente podrían tener un impacto más significativo en los volúmenes de cruceros en el Mediterráneo que este episodio de hantavirus”, señala. Su argumento se remonta precisamente a lo aprendido durante el Covid. “La rápida recuperación del sector en los últimos años confirma que el riesgo percibido por los consumidores es efímero y siempre en relación con el equilibrio entre precio y valor de las vacaciones en el barco”, señala.
Por otro lado, el experto en cruceros señala que “los incidentes de salud, incluidas epidemias a bordo de cruceros, principalmente involucran infecciones gastrointestinales, como norovirus”. Sin embargo, defiende que “dado el volumen total de cruceros y pasajeros, esos brotes son relativamente raros; unos 20 al año”. “El riesgo real para cada pasajero individual es muy bajo”, añade.
Este periódico se puso en contacto con tres compañías de cruceros que operan en España, pero todas ellas evitan hacer declaraciones sobre nada relacionado con enfermedades a bordo. Las fuentes del sector consultadas se expresaron bajo condición de anonimato porque temen que hablar de este tema pueda dañar la imagen de sus marcas. Todas ellas valoran que es demasiado pronto para calcular el impacto real que va a tener ese episodio en la industria. Defienden la seguridad de los barcos, y creen que es precisamente porque son entornos muy vigilados y controlados que se dan a conocer incidentes como el del norovirus, que en condiciones normales no supone mayor preocupación que la de una simple gastroenteritis.

Reglamento internacional
El Reglamento Sanitario Internacional (RSI), por el que se rige la OMS, dedica el artículo 37 a las normas de seguridad en barcos. “Antes de la llegada al primer puerto de escala en el territorio de un Estado Parte, el capitán de una embarcación averiguará cuál es el estado de salud a bordo y [...] cumplimentará y entregará a su llegada [...] una Declaración Sanitaria de la Embarcación, refrendada por el médico de a bordo si lo hubiere, a la autoridad competente del citado puerto”, se expone.
Es lo que ocurrió en el caso del Ambition, por lo que se confinaron a 1700 personas en la costa francesa después de que se detectara un brote de gastroenteritis a bordo. El crucero forma parte de la flota de Ambassador Cruise Line, que a la vez está integrada dentro de CLIA, la principal patronal de cruceros del mundo. “La industria de los cruceros mantiene unos protocolos integrales de salud, higiene y atención médica diseñados para proteger la salud”, defienden desde la asociación empresarial. También subrayan que todas las compañías integradas en CLIA, incluida la propietaria del Ambition, siguen “unas pautas estrictas que incluyen procedimientos avanzados de limpieza y desinfección, seguimiento continuo de las enfermedades y medidas de respuesta rápida ante cualquier inquietud médica”.
A unas semanas del veraneo, la incógnita no es solo cuántos pasajeros volverán a elegir el crucero como destino, sino cuánto pesará el recuerdo de los brotes en la decisión final. Porque, más allá de los datos que todavía no se conocen, lo que está en juego no es solo la seguridad a bordo, sino la confianza de quienes aún dudan antes de subirse a un barco para pasar allí sus pocos días libres al año.
© Derechos mundiales de prensa en todas las lenguas reservados a Ediciones EL PAÍS, S.L.U.
1Don Jorge, ¿qué nos dice de las joyerías de Recoleta?
2Una neuróloga reveló cuál es el impacto real de tomar una copa de vino antes de acostarnos
3Gabriel Rolón, psicólogo: “La esperanza es una cosa que no podemos manejar; implica aceptar, sin cuestionarlo; tenés o no tenés”
4“Se llevó muchísima arena”: un balneario que disfrutó de playas amplias, ahora tiene el mar en la primera línea de casas


