Cuáles son los clubes que aún no dejan que las mujeres sean socias plenas

(0)
6 de noviembre de 2018  • 14:43

El tema se debatió ayer en una asamblea extraordinaria, y el resultado fue histórico: el Club Universitario de Buenos Aires (CUBA) tendrá a partir de ahora socias plenas. Sin importar su estado civil ni filiación. El 75% de los votantes estuvo de acuerdo en reformar el estatuto para incorporar a las mujeres universitarias como socias activas del club, algo que no estaba permitido desde su fundación, en 1918.

Si los Juegos Olímpicos de la Juventud se disputaran mañana, el estatuto de CUBA ya no sería un impedimiento –como lo fue en octubre pasado- para convertirse en la sede del yacthing. Aunque sí lo seguirían siendo sus aguas contaminadas. Las reglas del Comité Olímpico Internacional (COI) no avalan ningún tipo de discriminación, y también por primera vez se ajustaron al principio de igualdad de género: las competencias de Buenos Aires debían contar con la misma cantidad de deportistas mujeres y hombres.

Sin embargo, aún quedan algunas instituciones deportivas anacrónicas a los tiempos actuales, que rechazan la posibilidad de que las mujeres tengan la misma categoría que los hombres. Ni siquiera están dispuestas a debatir el tema. Clubes centenarios en su mayoría y con tradiciones difíciles de quebrar, según argumentan los que hoy forman parte de esos reductos para caballeros.

Fin de la tradición: las chicas también serán socias en CUBA

13:14
Video

Por eso, si los Juegos Olímpicos de la Juventud se disputaran mañana, el Jockey Club, El Círculo de Armas y el tradicional Squash Club seguirían sin poder estar preparados para ser parte de esa competencia deportiva, la más importante que albergó Buenos Aires en toda su historia. Su infraestructura y sus instalaciones de excelencia quedarían obsoletas ante otro requisito clave: el COI no acepta tratos discriminatorios entre sus deportistas. Y aunque en ciertos casos las mujeres pueden entrar, hacer deportes, participar de las actividades culturales y comer en los restaurantes del club, en los papeles no tienen voz ni voto.

Luego de la asamblea de ayer en CUBA, donde los más jóvenes fueron los que inclinaron la balanza de la votación en favor de la reforma del estatuto, la ola salpicó vía Whatsapp a los grupos de caballeros del resto de los clubes donde las mujeres aún no se pueden asociar libremente. "Me parece un disparate. En San Isidro pueden hacer cualquier actividad, por ejemplo. Ves un montón de chicas haciendo deporte –dice un socio que pide anonimato absoluto-. En la sede social de Recoleta es más estricto. Pero así ha sido siempre. Hoy pueden acceder al comedor siempre y cuando estén acompañadas de un socio".

El salón de recepciones de la calle Florida, entre Lavalle y Tucumán, en 1917
El salón de recepciones de la calle Florida, entre Lavalle y Tucumán, en 1917

Cuando el COI desestimó como chance al Jockey Club, que tiene una cancha de golf avalada por la Federación Internacional de Golf, el capitán de ese deporte de la institución, Raúl Pizarro Posse, afirmó a este diario que dudaba sobre la posibilidad de que la comunidad del Jockey debatiera una reforma del estatuto. También consideró que el trato no es discriminatorio, porque el hecho de que las mujeres no sean socias no las inhabilita a usar las instalaciones.

La Nación quiso saber si la flamante reforma del estatuto de CUBA podría ser tenida en cuenta como un precedente. Si los caballeros que integran las comisiones directivas consideran aún que el trato que hoy reciben las mujeres es discriminatorio, como lo determinó el COI en su momento. Tanto en El Círculo de Armas como en el Jockey Club, los empleados que atendieron el teléfono dijeron que harían llegar la inquietud a un "miembro de la comisión". Del Jockey Club nadie respondió el llamado. Sí lo hicieron desde el Círculo de Armas, aunque la respuesta fue escueta. "Esas cosas se deciden por mayoria. No haremos ningún comentario", aseguró uno de los miembros de la comisión directiva.

Fundado en 1885, bajo el nombre Club de Esgrima, la sede del Círculo de Armas funciona sobre la avenida Corrientes, en un edificio de estilo francés con una imponente puerta de rejas negras. Fue impulsado por la familia Paunero, y desde entonces y hasta la actualidad, sin traje y corbata no se puede ingresar a los salones principales. En este caso, los hijos varones de las familias adherentes heredan el título de socios, mientras que las mujeres pueden ingresar como invitadas a ciertas reuniones pero no se las acepta como socias.

Contesta alguien del Squash Club, un centro deportivo sobre la calle Florida que se resume en dos canchas y cerca de 200 socios, que fue fundado en 1929 y que como rasgo de su huella británica conserva, entre otras cosas, la tradición de que sus jugadores entren a la cancha completamente de blanco, como si el microcentro porteño fuera una sucursal de Wimbledon. "Me dicen que nosotros no tenemos nada que ver con Cuba. Y mejor no me deje su teléfono porque no creo que nadie de la comisión la llame", dice convencido el telefonista.

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.