
Cultivar una huerta con ayuda de Caritas
El plan beneficia a casi 11.000 personas
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Cristina Uralde se levanta cada mañana a trabajar en la huerta que armó en el fondo de su casa, en el barrio El Prado, en Benavídez. Desde hace unos meses se ha transformado en su única preocupación.
De allí se provee diariamente las verduras y hortalizas que luego usará en la comida que cocina para sus nietos. "La huerta se comporta como los chicos: hay que cuidarla todos los días", reflexiona.
Uralde es una de las beneficiarias del programa de Caritas que colabora con las personas más necesitadas para la autogestión de huertas orgánicas. Durante 2002 la entidad ha recibido proyectos de diversas diócesis de todo el país que benefician a unas 10.850 personas. Y los voluntarios de Caritas también colaboran con los proyectos ya existentes del programa nacional Pro Huerta.
"Por intermedio del INTA se provee a familias e instituciones de semillas y se dictan cursos para que la gente aprenda a cultivar y cosechar su propia huerta", cuenta Daniel Lepore, uno de los capacitadores de Caritas.
Los proyectos responden a la necesidad de complementar la asistencia directa con acciones promocionales de las personas.
"En la zona de Benavídez el programa parroquial de Nuestra Señora del Carmen tiene 30 emprendimientos, y en el partido de Tigre, junto a los del programa Pro Huerta, ya llegan a 2700", dice Lepore.
Según el capacitador, lo más productivo del proyecto es que los beneficiarios empiezan a funcionar en red. Refuerzan los lazos solidarios y de cooperación: se prestan las herramientas de trabajo, comparten los alimentos que producen, se convidan entre vecinos. El trueque también está presente: cambian un animal por alimento para gallinas, o plantines por semillas.
"Las herramientas que se facilitan a las familias se cambian por alimentos producidos en sus huertas, que luego son donados por Caritas a los comedores comunitarios de la zona", explica Lepore.
Un oficio
Los beneficios de este programa exceden lo alimentario. Las personas desarrollan una actividad laboral que les eleva la autoestima. Es el caso de los chicos con discapacidad que cursan en la escuela Nuestra Señora de Luján. Este proyecto nació con el Pro Huerta y hoy colaboran en la plantación que la escuela tiene a pocas cuadras del establecimiento voluntarios de la entidad religiosa.
"Las verduras que se cultivan acá se utilizan para el comedor de la escuela; lo que sobra también lo vendemos", dice Claudio Caban, uno de los alumnos.
Los chicos mayores de 16 años trabajan en la huerta y el programa está diseñado de manera que todos participen de las distintas fases de producción para que aprendan el ciclo completo.
También utiliza sus terrenos para la venta el matrimonio Correa. "Cada día ganamos cuatro o cinco pesos con lo que sale de la huerta -dice Mirta Benítez, la esposa-. Ahora que conseguir trabajo es tan complicado prácticamente vivimos de esto."
Quienes quieran colaborar con el programa con una donación telefónica de cinco pesos pueden hacerlo al 0605-111-2345 (exclusivamente para la Capital y el Gran Buenos Aires) y al 4342-7931/36, de Caritas nacional.
Para dar una mano
Medicamentos para un trasplante. Alimentos para Buena Onda.
- Medicamentos para un trasplante. Celeste tiene 14 años, sufre de hepatitis crónica autoinmune viral 1 y espera un trasplante de hígado. Para su tratamiento necesita remedios a los que no puede acceder. Se trata de azatioprina (comprimidos por 50 mg), calcio base, ranitidina (Zantac 150). Quienes deseen colaborar con ella pueden comunicarse con los teléfonos 4796-5828 y 4761-7994 o escribir un correo electrónico a redsolidaria@ssdnet.com.ar.
- Alimentos para Buena Onda. El comedor y merendero Buena Onda asiste a 70 chicos del barrio Ramón Carrillo, en el Bajo Flores, con alimentos. También les brinda desinteresadamente apoyo escolar y actividades de recreación. Pero las cosas se complican para los responsables del comedor, porque no tienen una heladera que les permita recibir y almacenar las donaciones de alimentos no perecederos. Quienes quieran ayudarlos a conseguir el electrodoméstico pueden comunicarse con Juan Carlos o con Patricia al télefono de la escuela vecina: 4637-2002.



