
Demandarán a los organizadores
Engaño: las autoridades del colegio La Salle denunciarán a quienes alquilaron su salón porque les ocultaron el motivo de la reunión.
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Las autoridades del colegio La Salle, donde el último fin de semana se reunieron presuntos grupos neonazis, iniciará acciones legales contra la librería Huemul -organizadora del cuestionado encuentro- por haber ocultado el objetivo del congreso.
En tanto, representantes de la comunidad judía en la Argentina se mostraron ayer sorprendidos y preocupados por la presencia de dicha facción.
Y aunque relativizó la importancia del encuentro, el Gobierno no permaneció ajeno al tema y enfatizó su determinación de investigar a fondo las actividades que estos grupos llevan adelante en el país.
El director general del establecimiento educativo, Néstor Ribet, afirmó ayer que el abogado Horacio Barbieri demandará al local de venta de libros y a su propietario, Roberto Rego, porque "presentó el encuentro como un acto cultural y terminó teniendo un carácter discriminatorio con el que, por supuesto, no coincidimos en absoluto".
Ribet sentenció que "sólo pudo realizarse aquí disimulando su verdadero propósito". Los padres de los alumnos del La Salle también expresaron haber conocido la identidad de sus organizadores después de leer el comunicado difundido por el skinhead Alejandro Franze.
Igual que anteayer, el dueño de la librería Huemul siguió en su férrea posición de no hablar y se recluyó en el fondo del local, situado en Santa Fe al 2200.
En cambio, un hombre que se identificó como Iván Agote, y que dijo haber participado del congreso, salió del comercio para negar que durante las sesiones se hubieran vertido manifestaciones de "tinte nazófilo".
Agote, que se presentó como "un ingeniero de 64 años", sólo admitió la "aparición" en "un momento" de la gacetilla suscripta por Franze. El ingeniero recordó luego que habían estado presentes en el encuentro otros "interesados" en la historia del nacionalismo vernáculo, como "Aníbal D´Angelo y Francisco Bosch".
El secretario de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), Rogelio Cichowolski, comentó a La Nación : "La noticia de la reunión de este grupo neonazi nos llamó poderosamente la atención, más cuando hace 30 días se creó en la Policía Federal la Unidad de Investigación de Conductas Discriminatorias".
Cichowolski adelantó que en las próximas horas se encontrará con el titular de esa división, comisario Eduardo Santiso Lioy. "En la misma pediremos explicaciones y exigiremos que se investiguen seriamente y se traten de evitar futuras reuniones neonazis", aclaró.
En el mismo sentido, el rabino Daniel Goldman, de la comunidad Bet El, dijo: "Más preocupante que la reunión de los neonazis es que este tipo de actividades se pueda hacer. Los servicios de inteligencia gastan un millón de pesos para prevenir estos actos y no lo logran; no sé si son ineficientes o cómplices".
El jefe de la Policía Federal, comisario general Pablo Baltazar García, adelantó una respuesta y sostuvo: "La unidad antidiscriminatoria está abocada a investigar qué fue lo que pasó en el colegio, porque teníamos información de que se trataba de un congreso de historia nacionalista".
El ministro del Interior, Carlos Corach, fue el encargado de transmitir la posición oficial. Estimó que el congreso no fue más que la "expresión de una ínfima minoría" y dijo que "su actividad no sorprende a nadie porque todos estos personajes son conocidos por su militancia".
Por otro lado, el funcionario sostuvo que "los fiscales de la Nación tendrán que estudiar cuidadosamente si no afecta algún tipo de legislación que preserva el acervo democrático del país".
Y el jefe del gobierno porteño, Fernando de la Rúa, ordenó a la Policía Municipal que revise todos los locales de venta de revistas para constatar si existe alguna de contenido nazi. Pedirá al director del La Salle informes sobre lo sucedido en el colegio el último fin de semana.




