
Derriban garitas en el barrio de CUBA en Villa de Mayo
El intendente del partido de Malvinas Argentinas ordenó la medida, que se produce luego de un enfrentamiento entre los vecinos y el mandatario
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Los vecinos del Country CUBA de Villa de Mayo, ubicado en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas, se encontraron ayer con una desagradable sorpresa: topadoras y camiones de la municipalidad derribaron las garitas de seguridad privada que hasta las 14.40 controlaban el ingreso en el club.
Pero este fue el detonante de una batalla legal entre quienes allí viven y el intendente Jesús Cariglino, que es bastante más antigua.
El director del country, Marcelo Martín (h), explicó a La Nación que la autorización para hacer del Club Universitario Buenos Aires un barrio cerrado surge de una ordenanza municipal promulgada por el partido de General Sarmiento, basada en el artículo 67 de la Ley Provincial 8912.
"Desde hace más de 40 años que CUBA era un barrio casi cerrado, ya que sólo quedaban seis bocacalles abiertas al paso de vehículos", explicó Martín. Además, destacó que, pese a la legitimidad del cerramiento, el CUBA recibió hace 9 días una intimación de la municipalidad para derribar todo lo construido.
El aludido intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino, quien pertenece al Partido Justicialista, fundamentó su decisión a La Nación :"Sólo quitamos algunos alambrados y paredones que obstruían las calles municipales".
En contradicción con los vecinos del country, que expresaron que el juicio ante la Corte Suprema de Justicia recién ha comenzado y la justicia no falló ni en favor ni en contra de nadie, Cariglino sostuvo que habían seguido "todos los pasos legales que correspondían" y definió al derribamiento de alambrados y garitas como "un acto de justicia que devolvió al pueblo de Malvinas Argentinas las calles que ellos siempre usaron y hace un año fueron cerradas".
En referencia a los sucesos de ayer, Martín expresó: "No sólo arrasó con los derechos adquiridos por los vecinos, concedidos por una ley provincial, sino que también arrasó con sus bienes al derribar barreras, paredes y alambrados que ellos pagaron".
Mientras tanto, Cariglino habló de "democratizar la ciudad" y advirtió "el peligro de este nuevo fenómeno: la segmentación social y la formación de ghetos urbanos. La seguridad debe ser para todos, pobres y ricos".
En busca de la seguridad
Adolfo Méndez Tronge, vecino del country desde hace 17 años, recordó: "El año pasado, el intendente Cariglino rompió personalmente esta barrera y consiguió una ordenanza que dejaba sin efecto la resolución anterior. Hoy, alegremente, resolvió que ya no tendríamos más el derecho que teníamos. Lo único que hacía la guardia era, después de la 23, preguntar adónde ibas y tomar el número de la chapa del auto que entra".
Casi 200 familias viven permanentemente en el club cerrado y otras cientas pasan allí sus fines de semana. Es uno de los countries más antiguos del país, ya que fue loteado en 1948.
"Estas garitas estaban para proteger la seguridad de nuestras familias, nada más", se quejó Delia de Ponzano. "Nos sentimos desprotegidos en una zona de mucha delincuencia. Nunca discriminamos a nadie. No sabemos cuáles son los intereses que tiene Cariglino para hacer esto ", subrayó."Este country tiene más años que Cariglino y le da trabajo a mucha gente de la zona", agregó Alfredo Casaubón, vecino de CUBA.
"El que crea odios es el intendente. Nunca hicimos la diferencia entre los de adentro y los de afuera", protestó Magdalena Estévez. También explicó que existe una comisión de señoras que trabaja para el hospital de Voluntarias y que otra ayuda a los comedores infantiles de la zona. "El club fundó hace 30 años "La Botica`, que junta fondos para ayudar al hospital de Polvorines y a la escuela de Oficios", continuó. "El que crea resentimientos y diferencias es el intendente. Además, trabajamos para la comunidad, cosa que él no hace", concluyó enojada.
Vecinos en favor y en contra
Las opiniones de quienes viven alrededor del Country CUBA están divididas. En la vereda de enfrente, Marta y Mónica Basile dijeron que CUBA "es un barrio común y corriente, pero como hay adentro gente de plata, lo cerró. Es una discriminación que hicieron con nosotros".
Claudia llegó desde La Pradera, un country cercano, para mostrarse en contra de las medidas de Cariglino y darles su apoyo. "Es un atropello para todos. El día de mañana se le ocurre otra cosa y, ¿qué va a ser de nosotros?", expresó sin ocultar su indignación.
Dos años signados por las polémicas
Jesús Cariglino, el controvertido intendente del distrito Malvinas Argentinas, asumió su mandato en 1995 y desde ese momento, más de un hecho lo tuvo como protagonista.
Sus desencuentros con la gente del barrio del Club Universitario de Buenos Aires (CUBA) situado en la ciudad de Villa de Mayo, comenzaron el 18 de febrero de 1996. Esa noche, el intendente junto con otras tres personas a bordo de un Peugeot oscuro forzó la entrada principal del club, ingresó y luego partió por otra de las salidas.
La situación no habría llegado a mayores si Cariglino no hubiera roto las barreras de seguridad privada -autorizadas en 1994 por una ordenanza del Concejo Deliberante- y desoído las advertencias de los guardias.
"Fue una pavada. Yo iba apurado y pedí que me abrieran la barrera. Como no lo hacían, me bajé y la abrí yo... después se cayó sola porque estaba agarrada con una chapita", dijo el intendente al explicar el confuso hecho, y agregó "no tienen porqué pedirme una identificación para pasar por una calle pública".
Este incidente derivó en una denuncia por daños y perjuicios ante la Unidad Regional de General Sarmiento y la causa quedó en manos del Juzgado Criminal N°5 de San Martín a cargo del juez Juan Carlos Sorondo.
Ordenanza controvertida
A comienzos de este mes, una nueva medida desató más de un comentario. El Concejo Deliberante aprobó una ordenanza en la que prohíbe el ingreso a hoteles alojamiento de parejas homosexuales.
Esta decisión se opone a las leyes provinciales y nacionales que resguardan el derecho individual y reconocen la comunidad gay. Cuestionado por la oposición, el intendente se limitó a decir que no se trataba de un acto discriminatorio.
"Autoritario e intolerante"
El dirigente frepasista y ex candidato a intendente, Horacio Quirós, no comparte la actitud de Cariglino. Dice que se trata de un avance a la propiedad privada y que el Frepaso en su conjunto condena la violencia como metodología.
"Es un autoritario e intolerante -comentó Quirós a La Nación -, todo su gobierno fue así: discriminatorio. Gobierna para un sector y desprotege a otro. Gobierna para su partido, para la estructura que lo llevó al poder".
Actualmente, el Frepaso analiza un pedido al gobernador de la provincia de Buenos Aires para que interceda en favor de la gente de Malvinas Argentinas y garantice las instituciones ya que, según Quirós, "el intendente no se encuentra en sus cabales como para gobernar".
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