
Dos muertos en un choque de trenes
Durante una colisión lateral entre dos formaciones de la línea Urquiza fallecieron dos mujeres y hubo varios heridos.
1 minuto de lectura'
Dos mujeres murieron y cinco personas recibieron heridas de diversa consideración ayer al chocar dos trenes a unos 150 metros de la estación General Lemos, en la ciudad de San Miguel, en el oeste del conurbano bonaerense.
El trágico hecho ocurrió a las 8.50, cuando una formación que llegaba a esa parada de la ex línea Urquiza embistió lateralmente a otra que iniciaba el recorrido contrario, es decir, hacia la terminal Federico Lacroze, en Chacarita.
Una de las fallecidas es Noemí Sandez, de entre 25 y 30 años; al cierre de esta edición, aún se procuraba establecer la identidad de la otra mujer, que viajaba sin documentos personales. Fuentes policiales estimaron que también era una joven de alrededor de 30 años.
Con graves lesiones, las dos habían sido trasladadas al hospital Larcade, de la ciudad de San Miguel, pero posteriormente se las derivó al Interzonal de Agudos Eva Perón, donde resultaron inútiles los esfuerzos de los médicos por salvarles la vida.
Causas inciertas
Las restantes víctimas fueron Teresa Noemí Villagra, de 41 años, con traumatismo de cráneo; Silvia Mansilla, con politraumatismos; Isabel Moya, con traumatismo de hombro, y Rolando Merlo, con heridas leves. Otras tres personas, que sólo sufrieron lesiones menores, se retiraron por sus propios medios tras ser atendidas en el lugar del accidente.
El choque fue atribuido, en primera instancia, a un "error humano", que habría consistido en una mala maniobra al efectuar el cambio de vías, que se concreta manualmente. Sin embargo, los investigadores no descartaron que a ello se haya unido una falla en el sistema de frenos, que a su vez habría impedido la detención a tiempo de uno de los convoyes.
El procedimiento permite que el tren que sale rumbo a Lacroze, inicialmente por el riel derecho, cambie al izquierdo a unos 150 metros de la estación para despejar la vía que entonces ocupará el que llega a Lemos.
La embestida lateral -muy rara en este tipo de transporte- provocó el descarrilamiento de un vagón en cada uno de los trenes. Pero la peor parte la llevó el que provenía de Chacarita: dentro de él se produjo la mayor cantidad de víctimas.
El servicio está a cargo de la empresa Metrovías, concesionaria de su explotación desde enero de 1994.
Hora pico
Con una cantidad de 80.000 usuarios en días hábiles, las formaciones -de seis coches cada una y de alimentación eléctrica- cubren los 25,5 kilómetros que separan las cabeceras Lacroze y Lemos, desde las 3.30 hasta la 0.50.
El accidente se produjo en una de las horas pico de demanda, que se extiende entre las 7 y las 9.30.
El vocero de Metrovías, Juan Bautista Ordóñez, explicó que el tren que se dirigía a la Capital Federal fue embestido en un furgón, en el que no viajaban más de 15 personas, "por lo cual la magnitud de este lamentable hecho no ha sido mayor. Los coches llevan hasta 150 pasajeros".
Ordóñez agregó que el servicio quedaría interrumpido por el resto del día.
En un primer momento, se temió que el accidente revistiera una mayor gravedad, a tal punto que las autoridades militares de Campo de Mayo ofrecieron un quirófano y apoyo aéreo para eventuales operaciones de rescate.
Según el testimonio dado a La Nación por numerosos vecinos que observaban los importantes destrozos en los vagones, en cinco minutos llegaron allí efectivos de la comisaría 1a. de San Miguel y de inmediato se dedicaron a socorrer a los heridos.
El titular de la dependencia, Jorge Rifell, atribuyó esa celeridad "al programa de seguridad bancaria que tenemos instrumentado en San Miguel, de lunes a viernes, y que se inicia a las 8. Esto nos permitió -agregó- acudir rápidamente, a partir del aviso de un patrullero".
Con la policía colaboraron ambulancias de diversos nosocomios, bomberos voluntarios y particulares. Entre estos últimos, varios automovilistas que se desplazaban por la ruta 8, un tramo de la cual pasa frente a la estación.
"Vi una nube de tierra"
En la plataforma de Lemos hay una docena de locales. Al saber que no habría trenes, la mayoría de sus propietarios optó por bajar las persianas y retirarse.
Stella Maris Formiconi prefirió quedarse. Desde hace 14 años posee allí un quiosco de golosinas y cigarrillos. Contó que cerca de las 9 escuchó un "estruendo muy fuerte" y salió a ver qué pasaba.
"Los dos trenes -continuó- estaban envueltos en una impresionante nube de tierra, que se despejó sólo después de unos minutos. Entonces pude ver el desastre."
La mujer agregó que la gente que estaba en el andén empezó a correr hacia el lugar del accidente. "Vi varios muchachos que ayudaban a sacar a los heridos. La mayoría, por suerte, tenía sólo golpes. Pero también sacaron a esas dos pobres mujeres, que estaban muy mal. Ha sido un accidente muy extraño..."
A las 10.30, el director del hospital Larcade, Carlos Díaz, tuvo un breve contacto con la prensa. Señaló que el estado de las dos pasajeras era "grave", motivo por el que habían sido derivadas al Interzonal de Agudos. Poco después se supo que ambas mujeres habían muerto.
También formuló otro tipo de comentario: "Habrán visto que casi todas las víctimas son mujeres. Esto pasa porque los hombres no tienen trabajo. Son ellas las que tienen que salir a pelearla".





