
Echaron a 107 oficiales jefes de la Policía Federal
Eliminan siete superintendencias y asignan 1200 policías a las comisarías de la ciudad
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En un hecho sin precedente, el gobierno nacional pasó a disponibilidad a 107 oficiales jefes y concretó ayer la mayor purga en la historia de la Policía Federal Argentina.
Anoche, horas antes de la llegada del presidente Néstor Kirchner de su viaje por los Estados Unidos, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, Gustavo Beliz, anunciaron la reestructuración de la fuerza.
La reforma implica la reducción de superintendencias, de doce a cinco, con el objetivo de desburocratizar la fuerza y liberar a 1200 efectivos que pasarán a patrullar las calles de la ciudad de Buenos Aires y a reforzar las dotaciones de las 53 comisarías metropolitanas.
Entre los jefes policiales removidos por la administración Kirchner figuran el subjefe de la Policía Federal, comisario general Daniel Higinio Caruso, seis superintendentes y 100 oficiales, desde comisarios mayores a subcomisarios.
Estos 107 oficiales separados se sumaron a los 475 efectivos de la Policía Federal, de distintas jerarquías, que fueron pasados a disponibilidad desde el 25 de mayo último, cuando Kirchner se hizo cargo de la presidencia de la Nación.
Tanto Fernández como Beliz aseguraron que la revisión del funcionamiento estructural de la policía comenzó hace dos semanas, cuando Kirchner pidió los legajos de más de cien jefes policiales.
Ambos funcionarios dijeron que se trató de la mayor purga en la historia de la Policía Federal y que el cincuenta por ciento de los oficiales separados tenía alguna causa judicial abierta, o se impulsaba algún sumario administrativo.
El resto de los jefes fueron apartados por "cuestiones funcionales", según explicó Beliz.
"Los nombramientos y las reformas en la Policía Federal fueron supervisados por el presidente Kirchner. En cuanto a los oficiales que fueron pasados a retiro, se tuvo en cuenta no sólo si tenían causas judiciales o sumarios administrativos, sino la falta de compromiso con el cumplimiento del Plan de Seguridad Nacional", señaló Fernández.
Beliz aclaró que ni el subjefe ni cinco de los seis superintendentes separados tenían procesos judiciales.
Según fuentes oficiales, el único superintendente con un sumario administrativo sería el comisario mayor Horacio Maldonado y Firpo, quien estaba a cargo de la Superintendencia de Personal, Instrucción y Derechos Humanos, quien había solicitado su retiro cuatro días antes de los anuncios de ayer.
Beliz y Fernández confirmaron al comisario general Eduardo Héctor Prados como jefe de la fuerza, y el comisario mayor Néstor Valleca fue designado en reemplazo del comisario general Caruso como nuevo subjefe.
Mientras, fueron pasados a retiro los comisarios mayores Juan Carlos Peix y Félix van Kerckhoven, Miguel Angel Colella, Osvaldo Chamorro y Víctor Condinanzo.
Con la reingeniería encarada por el gobierno nacional, la cúpula de la Policía Federal quedó integrada por las siguientes superintendencias: Seguridad Metropolitana, a cargo del comisario mayor Enrique Natalio; en Investigaciones Federales fue designado el comisario mayor Jorge Oriolo; Interior quedó al mando del comisario mayor Juan Carlos Botallo; en Bienestar y Administración fue confirmado el comisario mayor Eugenio Morales, y algo similar ocurrió en la Superintendencia de Bomberos, que seguirá a cargo del comisario general Pedro Muñoz.
Beliz indicó que las superintendencias de Drogas Peligrosas y Científica pasaron a depender de Investigaciones Federales como el primer paso hacia la creación de la Agencia Federal de Investigaciones y Seguridad Interior.
En tanto, la Superintendencia de Asuntos Internos, una dependencia clave en la reforma, fue convertida en una dirección general que dependerá directamente de la Secretaría de Seguridad Interior.
Calificadas fuentes oficiales indicaron que serían removidos varios jefes de las comisarías de la ciudad de Buenos Aires y que la mayoría de los oficiales desplazados corresponde a la Superintendencia de Investigaciones.
Beliz explicó que con la reducción de superintendencias se apuntaba a eliminar estructuras burocráticas, mientras que Fernández remarcó que "el Gobierno avanza en este proceso de reestructuración para que de una vez por todas y para siempre cumplan con su rol de brindar seguridad".
Anoche, a última hora, el comisario Prados despedía a sus compañeros de plana mayor y firmaba las 107 notificaciones de baja.




