
El Banco Popular de la Buena Fe entregó más de 100 créditos
Con el esquema de Yunus, una entidad marplatense financia emprendimientos
1 minuto de lectura'
MAR DEL PLATA.- El acto tuvo alegrías por partida doble. Porque nuevos microemprendedores accedieron al financiamiento que les permitirá poner en marcha sus proyectos. Y porque, a dos años del debut del sistema en esta ciudad, se otorgó el crédito número cien en la filial local del Banco Popular de la Buena Fe, que entrega créditos mínimos bajo el esquema creado en Bangladesh por el economista Muhammad Yunus, conocido como "el banquero de los pobres".
Sólo en este balneario hay 40 proyectos en marcha, gracias a sumas que van desde 300 a 900 pesos, que los beneficiarios pueden utilizar para la compra de materia prima, herramientas u otros recursos para desarrollar la actividad elegida.
Un ejemplo concreto es el de Guillermo Zaganías, que le tocó en suerte ser el receptor del emblemático crédito 100. Después de varios años al volante de un remise se decidió a volver a su oficio original: la tapicería. "En mi caso no necesité el dinero para herramientas sino para acondicionar el taller", explicó a LA NACION.
La Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP) es la organización no gubernamental que coordina el funcionamiento del banco en este distrito. "Es un sistema con normas claras y sencillas, donde la garantía para el préstamo es la palabra y los valores fundamentales por respetar son la responsabilidad y la solidaridad", contó Lidia Femenía, a cargo de la iniciativa en Mar del Plata.
El llamado "Banco de los Pobres" es una creación de Yunus, que apeló a un sistema de pequeños créditos para generar empleo en su país. Con esa modalidad y en más de mil sucursales repartidas por todo el mundo, el sistema otorgó préstamos por más de dos mil millones de pesos a casi 3,5 millones de personas.
En Mar del Plata ya se otorgaron 105 créditos. Para acceder a uno de ellos hay que cumplir varias condiciones: presentar un proyecto para producción, servicios o reventa, formar un grupo con otros cuatro microemprendedores, y ser responsables y solidarios entre ellos. "Lo que no paga uno lo deben afrontar los demás del grupo", destacó Femenía.
Por ejemplo, un crédito de 300 pesos se devuelve en 25 cuotas semanales de 13.40. Luego se puede acceder a otros de 500, 700 y 900 pesos.
Griselda Cariaga es una de las beneficiaras que ingresó en el sistema apenas se puso en marcha en Mar del Plata. Y ya va por su tercer crédito. Empezó con la ropa de confección. Ahora está en una nueva etapa, que incluye tejidos y reventa de lencería. "Me ayudó a crecer en el oficio y a financiar los estudios de mis hijos", contó.
Los "mini"
Pero si haber llegado al crédito cien fue motivo de celebración, tanto o más emotivo fue para los coordinadores del programa ver cómo su esquema de trabajo llegó a los más pequeños.
Femenía habló de microemprendimientos con una maestra del jardín de infantes Juvenilia, que se entusiasmó tanto que lo puso en práctica con sus alumnos.
Mariana, la docente involucrada, formó dos grupos que armaron sus "fábricas": las niñas se volcaron por la bijouterie y los niños, por los juguetes. Ella misma les prestó diez pesos. Los padres de los pequeños oficiaron como clientes. Y, con lo recaudado, los chicos devolvieron el crédito y hasta les quedó un saldo para invertir en futuros proyectos. Como premio adicional, los "minimicroemprendedores" presentaron su experiencia y ganaron aplausos y elogios en una feria municipal de ciencias.





