
El blindaje de un auto impidió un violento asalto en plena City
Un grupo comando quiso apoderarse de US$ 300.000 que eran trasladados a un banco
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Parecía una película de acción, pero fue real. Un grupo comando, integrado al menos por diez delincuentes armados con pistolas automáticas y una carabina, desplegó ayer un violento e inusitado asalto a tiros en la transitada esquina de Corrientes y 25 de Mayo para robar la recaudación de una casa de cambio.
Pero, a pesar de las armas utilizadas y de los disparos efectuados, los ladrones no pudieron cumplir su objetivo: apoderarse de unos 300.000 dólares que eran trasladados y custodiados en un auto de alta gama blindado. Pocos recuerdan un episodio de estas características en plena City.
El hecho ocurrió a las 16.05, cuando los ocupantes de un auto Volkswagen Passat, que transportaba dinero de la casa de cambio y turismo Giovinazzo, en Sarmiento 463, se detuvo ante la luz roja del semáforo de la avenida Corrientes y su cruce con 25 de Mayo. Allí fueron encerrados por un Peugeot 206 blanco y un Fiat Uno gris metalizado y, por lo menos, diez delincuentes los rodearon.
"Era un locura. Vi a un hombre que corría por Corrientes con un arma en la mano y disparaba para arriba", contó a LA NACION Guadalupe, la cajera de un local de venta de vinos situado a pocos metros del lugar.
A pesar de los balazos recibidos, por lo menos seis en el vidrio de la ventanilla del conductor, el VW Passat continuó su marcha, dobló por 25 de Mayo y se detuvo en el cruce con Sarmiento, donde hay una sucursal del Banco Ciudad. "Del auto se bajaron tres hombres. Uno tenía dos sacas con dinero, los otros estaban armados. Entraron en el banco a dejar la plata y después volvieron a la casa de cambio", relató a LA NACION Hernán, testigo de los hechos. Los delincuentes tenían todo planeado. Además de las asaltantes que viajaban en el auto, por lo menos dos ladrones actuaron de a pie y cuando el semáforo se puso en rojo comenzaron a correr con armas, una maza y una barreta en las manos.
En la esquina de la avenida Corrientes y 25 de Mayo, dos motociclistas, que simulaban ser cadetes, esperaban a los delincuentes. A 20 metros, de la mano de enfrente, había otras otros. La intención era escapar con el abultado botín.
Los investigadores creen que, cuando el auto se detuvo en el semáforo, los ladrones quisieron romper los vidrios con la maza y la barreta, pero el material blindado del vehículo se los impidió, por lo que comenzaron a disparar a las ventanillas.
Según un testigo, en la banda delictiva había una mujer, que escapó en una de las motos. "Podría haber ocurrido una tragedia. Había mucha gente a esa hora en esta esquina", comentó una mujer, indignada, mientras miraba la carabina calibre 22 con cerrojo Mauser y la barreta que los delincuentes dejaron abandonadas en la avenida Corrientes. En la misma calle quedó tirada la maza.
Los asaltantes escaparon en diferentes direcciones. La mayoría huyó en motos de alta cilindrada. Según fuentes de la pesquisa, dos policías que estaban en la zona hicieron dos disparos intimidatorios al aire.
Los investigadores sospechan que los ladrones tenían la información precisa sobre el traslado del dinero al Banco Ciudad. Ahora buscan identificar al entregador.





