El cerro Wayle es el favorito de familias y amantes del paisaje
Creado en 1998, recibió 12 mil visitantes
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NEUQUEN.- En el norte neuquino, cerca de la localidad de Chos Malal, el cerro Wayle es otra opción diferente para esquiadores poco exigentes o que buscan un espacio novedoso de tranquilidad donde practicar deportes de invierno.
Los lugareños se resisten a definir al Wayle como centro de esquí y prefieren modestamente hablar de "parque de nieve".
Dicen que es un lugar ideal para que la familia disfrute de la temporada invernal en Neuquén y para que aquellos que no saben esquiar aprendan a dar los primeros pasos en los deportes invernales.
Joven referente
Alrededor de este cerro se creó un centro invernal que comenzó a funcionar hace menos de tres años, en 1998, y que hoy se ha convertido en un lugar de referencia en el norte de esta provincia, porque capta el interés de los pobladores de esa zona y también de los del sur de Mendoza.
El Wayle está localizado en un lugar aún virgen, pero que poco a poco va ganando popularidad en la región, aunque en esta temporada ya lo visitan turistas de Buenos Aires, de Brasil y de Alemania, entre otros.
El invierno del año último, 12.000 personas pasaron por este cerro, situado a una altura de 3296 metros sobre el nivel del mar, vecino del Tromen, su hermano mayor, que tiene una altura de 3978 metros.
En el Wayle las pistas de esquí tienen entre 800 y 1000 metros de extensión, los medios de elevación son los denominados de arrastre y los costos son accesibles, comparados con los precios que manejan los centros tradicionales.
Un pase diario cuesta aquí 10 pesos y alquilar un equipo de esquí, 12 pesos.
Si de gastronomía se trata, un cálido refugio ofrece comidas calientes y bebidas para los peregrinos.
Dos motos de nieve permiten recorrer el parque a quienes no sean afectos a calzarse los esquíes y los instructores enseñan allí, a grandes y a chicos, a deslizarse por la nieve.
El cerro se encuentra ubicado a 45 kilómetros de Chos Malal. Desde esta ciudad, cabecera en el norte neuquino, se toma por la ruta nacional 40 y, luego, por las provinciales 2 y 37.
Tras recorrer este trayecto entre montañas nevadas se llega hasta el límite de la reserva natural Tromen, donde el Wayle comienza a ganar altura.
En una laguna situada al pie de este cerro viven más de 60 especies de aves que se mueven en un paisaje agreste de vegetación achaparrada.
Algunos extranjeros que visitaron el lugar comprobaron que el Wayle es especial para practicar snowboard , porque tiene forma de olla con paredes muy elevadas. Esta puede ser la apuesta a futuro de los pobladores del norte de Neuquén, quienes, con ingenio y mucho esfuerzo, están lanzados a ocupar un espacio en el exigente mercado del turismo invernal.



