
El criminal que jugaba al rugby
Vivía en San Isidro y jugaba en el seleccionado nacional
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LA PLATA.- Alejandro Puccio intentó suicidarse en dos ocasiones.
Hoy tiene 41 años y le faltan sólo dos materias para recibirse de psicólogo.
Cuando tenía 20, integró el denominado "clan Puccio" -liderado por su padre, Arquímedes-, dedicado a secuestrar empresarios.
También formaban parte su hermano Daniel, el ex teniente coronel Victoriano Franco, Guillermo Fernández Laborda, Roberto Díaz, Eduardo Contemponi y el albañil boliviano Herculiano Vilca.
Alejandro Puccio fue detenido por primera vez el 23 de agosto de 1985, cuando la policía irrumpió en su casa de San Isidro y encontró allí a la empresaria Bollini de Prado, encadenada en el sótano de la vivienda.
Diez años más tarde, el 26 de diciembre de 1995, los miembros del "clan" fueron condenados a reclusión perpetua por el secuestro extorsivo seguido de muerte del empresario Eduardo Aulet.
Alejandro fue condenado a reclusión perpetua por los crímenes de Emilio Naum y Ricardo Manoukian.
En el momento en que la saga delictiva quedó al descubierto, Alejandro había alcanzado un destacado nivel como rugbier del Club Atlético San Isidro y del seleccionado argentino los Pumas.
Su padre contaba con un currículum intachable como diplomático.
El 7 de abril de 1997, la Justicia lo dejó en libertad bajo fianza debido a que llevaba 11 años preso sin sentencia firme.
Hace un año, cuando la Suprema Corte de Justicia bonaerense dejó en firme el fallo en su contra, volvió a prisión.
En la unidad penal atentó contra su vida en dos oportunidades, luego de haber intentado suicidarse arrojándose al vacío desde el quinto piso del Palacio de Tribunales, en noviembre de 1985, cuando fue a prestar declaración.





