
El mismo servicio, pero a menor costo
La comuna de Trenque Lauquen tiene su propio laboratorio desde hace diez años
1 minuto de lectura'
TRENQUE LAUQUEN.- Sin festejos ni actos protocolares, anteayer cumplió diez años el Laboratorio Municipal de Especialidades Médicas de Trenque Lauquen, organismo encargado de elaborar el vademécum de drogas que utiliza la salud pública local. El laboratorio provee drogas genéricas a un costo hasta 30 veces menor que los fármacos del mercado convencional y abastece a la farmacia del Hospital Municipal Pedro T. Orellana, primer establecimiento público del país que, además, instaló su propia planta de oxígeno.
El laboratorio municipal abastece a los hospitales de Trenque Lauquen y 30 de Agosto con el 85 por ciento de las drogas incluidas en el vademécum de IOMA. Con la asistencia de Cristina Romano y María Silvina Liberti, producen comprimidos, jarabes, pomadas y suspensiones inyectables que luego son envasados en frascos, blisters, potes y ampollas. El control de calidad se realiza en la Universidad Nacional de San Luis, donde analizan una muestra de cada remesa producida.
El año último el laboratorio produjo más de un millón de unidades, en su mayor parte comprimidos. "Las monodrogas las importamos a través de droguerías, porque no tenemos licencia para comprar en el exterior", explica Cristina.
El laboratorio de medicamentos esenciales no es un sitio complejo. Tiene un área para transformar polvo en comprimidos, otra de fluidos (suspensiones y jarabes) y un ambiente estéril, destinado a los líquidos inyectables. También produce agua tridestilada. Las monodrogas no se elaboran, sólo se fraccionan y combinan para transformarlas en medicamentos específicos. Es un edificio pequeño y cuenta con unos pocos aparatos de menor complejidad.
El medicamento más costoso que sale del laboratorio municipal es la metilpremisolona de 40 mg, en envase de 10 comprimidos, con un costo final de 10 pesos. Pero la mayoría de las cifras son escalofriantes: con 92 kilogramos de ampicilina (trifacilina) se elaboran dos mil comprimidos, a un costo de 4,6 centavos cada uno. "Un blister de 10 comprimidos, empaquetado y listo para ser utilizado, no cuesta más de 70 centavos", advierte la especialista.
La instalación del laboratorio modificó para siempre la concepción de la prestación pública de salud que tenían los habitantes de Trenque Lauquen. Y también de los prestadores privados, cada vez más amenazados económicamente por el éxito de la gestión municipal. "Deben aprender a convivir los tres sistemas de prestación de salud, privado, público y solidario. No pretendemos arruinar a nuestros profesionales, médicos, farmacéuticos, sino mejorar la atención de la salud. Estos son tiempos difíciles para vivir", sentencia Barracchia.






