
Violencia de género
Entrá a la guía de servicio y encontrá los tips de los expertos sobre cómo prevenir, actuar y encontrar ayuda frente a este problema.

La desigualdad laboral, la cosificación de la mujer y las presiones sociales en torno a la maternidad y a la apariencia física son tan solo algunas de las cuestiones a las que hace referencia el cortometraje Cosas de chicos, que plantea un interrogante: ¿Cómo sería un mundo en el que la desigualdad de género la sufrieran los varones?
Desde esta parodia rodeada de humor e ironía sus protagonistas buscan generar consciencia sobre la estigmatización de las mujeres. Así, valiéndose de situaciones cotidianas denuncian, entre otras cosas, que sus opiniones no son tomadas en cuenta en las reuniones laborales y que las encasillan y presionan en torno a la maternidad.
"A mí me juzgan solo por mi físico, da igual el esfuerzo que ponga que la frase siempre va a ser: 'pero si estás muy bueno'", dice uno de los actores. "A partir de ahora la pregunta ya no es cuál es mi próximo sueño a conquistar; sino si me llama o no me llama la paternidad", se queja y agrega: "Llevo toda la vida a dieta (...) Tengo que cuidarme. Si no me cuido no trabajo y si no trabajo no como".
Desde lo laboral sostienen que "les exigen más por ser hombres" y uno cuenta que gana menos que una mujer que realiza sus mismas tareas. Otro, por su parte, comenta que su opinión no es tomada en cuenta: "Es mi proyecto, pero las señoritas no me dejaron hablar; estuve toda la reunión en modo mueble (...) Ni me miraban. Estaban ahí como si yo no existiera (...) Me sentía un imbécil ahí con la sonrisita puesta todo el día, cada vez que hablaba me interrumpían".

El tercero se focaliza en las presiones en torno a las relaciones y critica la frase: "detrás de cada gran mujer hay un gran hombre". "Debería ser 'al lado", sugiere al plantear el interrogante de la mentalidad que se les impone desde chicos de que vendrá una mujer a salvarlos de sus problemas. Esto hace referencia al tradicional cuento de la princesa que es rescatada por el príncipe, pero a la inversa.
La directora del cortometraje, que fue difundido por el canal de YouTube Infomix TV y que ya supera las 420.000 reproducciones, habló con el portal Verne y dijo: "Hay determinadas reivindicaciones que una parte de la sociedad se niega a escuchar si se hacen desde una voz femenina. A menudo, a las mujeres se nos acusa de quejicas o pesadas. Pronunciar ese mismo discurso en boca de un hombre deja en evidencia lo ridículas que son algunas situaciones que se viven a diario".
Y agregó: "Me duelen todos los temas que aparecen en esta historia y también que haya algunos hombres que se sientan atacados cuando se habla de desigualdad y reaccionen a la defensiva. El feminismo no intenta atacarlos ni eliminar la energía masculina, sino ser aliados y que las relaciones entre unos y otros no sean tan tóxicas".
Además, al final del corto los tres actores hicieron una versión de la canción Despacito para cuestionar el modo en que el reggaetón trata a las mujeres y despertar el interrogante: "Si resulta ridículo en ellos, ¿por qué lo vemos normal en ellas?".




