
El surf también es cosa de mujeres
Compiten con los varones en la disciplina, y ganan; muchas son hijas de surfistas
1 minuto de lectura'
MAR DEL PLATA.- No había mujeres en el grupo de pioneros que eligió a Punta Cantera como "sala de parto" del surf en la Argentina. Aquel otoño del 63 sólo bajaron las barrancas de esta playa, situada 15 kilómetros al sur del centro marplatense, Daniel Gil y tres amigos. Entre todos arrastraron, literalmente, tres pesadas tablas fabricadas en los Estados Unidos -siguiendo al pie de la letra las recetas hawaianas- y se metieron en el mar con unos trajes de hombres rana que les habían prestado.
Había nacido el surf en nuestro país y, paradójicamente, en este alumbramiento no hubo asistencia femenina.
A casi 40 años de aquel hito, el escenario es otro: en el lugar se levantó un complejo turístico con áreas de sombra, recreación infantil, dos piletas de natación, varios patios de comidas y un rincón dedicado a las artesanías; se construyeron dos escolleras y se "creó" un médano para atajar el viento del Sur.
Pero el cambio más notorio se advierte en el agua donde, ahora sí, las damas disputan palmo a palmo con los muchachos el point -playa adecuada para surfear- que tiene la derecha (ola) más larga del balneario.
Y las chicas no sólo se entreveran a diario, con sus tablas, con los pibes y veteranos que frecuentan este emblemático sitio desde hace tanto tiempo. También participan en torneos. Y los ganan, como es el caso de Moira Gil o María Laura Temporini, últimas campeonas nacionales.
La primera es además hija de Daniel, el patriarca del surf, que después de aquel otoño del 63 se radicó en Mar del Plata, tuvo nueve hijos -siete nenas y dos varones-: "Todos surfistas y boquenses", como él mismo los define.
"Las chicas aparecieron de a poco en el agua. Las primeras se animaron porque tenían hermanos u otros parientes que practicaban esta disciplina que, en realidad, es una forma de vida", explicó el hombre.
A la par de los hombres
"Pero -añadió- en los últimos cinco años explotó el surf femenino y ahora las tenemos en el agua, al lado de nosotros, todos los días."
La creación de la Escuela Argentina de Surf, en la playa Kiki Wai, a pasos de la Punta Cantera, ocurrida hace cuatro años y cuya dirección ejerce Gil, tuvo que ver en gran medida con este fenómeno.
Allí toman clases damas y caballeros de 5 a 59 años, nativos y turistas, y es una de las puertas que se abrieron para que las mujeres subieran a una tabla y corrieran sobre las olas. Muy cerca del lugar en el que, hace casi 40 años, el fundador de la academia y sus amigos enfrentaron la rompiente, con las tres tablas que pasaron por la aduana los jugadores de Boca Juniors diciendo que eran equipos nuevos para entrenar, en la época en que el padre de Gil era el vicepresidente del popular club.





