
"En la Argentina hay 40.000 judíos casi en la indigencia"
Según Tzvi Hasson hay 200.000 en el país, algunos en villas de emergencia
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Tzvi Hasson sabe que tiene un nombre casi impronunciable. Entonces, apenas LA NACION franquea la entrada de su oficina en el edificio de la AMIA, dice con la primera de una interminable saga de sonrisas: "Soy Kito".
Kito. El titular de la Agencia Judía y del Movimiento Sionista Mundial en 29 países de América latina tuvo hasta hace una semana una actitud silenciosa respecto de su labor y de lo que sabe de este continente donde nació -en Chile, "hace cincuenta y pico", bromea- y que ve empobrecerse sin remedio.
Hasson vive y tiene su familia -mujer, cuatro hijos y 13 nietos- en Israel, en un kibutz, y a pesar del grave conflicto de Medio Oriente él sigue eligiendo aquellas conflictivas tierras donde hizo su aliá -migración a Israel- hace ya muchos años.
Hasson desmiente, tal como se dijo en la Argentina, que los compatriotas de origen judío que emigran a Israel sean enviados a kibutz vecinos a la zonade conflicto.
"Cuando una familia llega a Israel -dijo- se la prepara, se la contiene, se le enseña el idioma, el Estado le da una ayuda económica hasta que se instale y hace todo lo posible para que los profesionales puedan revalidar sus títulos. Muchos quieren ir a las zonas conflictivas, pero otros no. Además, los kibutz son un porcentaje mínimo de la población y de la economía del país."
¿Es verdad que se van muchas familias? "Sí, muchas, cada vez más -dice Hasson-, se van muchos ancianos porque en este país las cosas están difíciles.
-¿Se van por la situación económica?
-En parte sí y en parte porque Israel siempre promovió la vuelta al país, aunque la mayor parte de los judíos vive fuera de Israel. Acá hay una comunidad grande, importante, pero la más fuerte es la de los Estados Unidos y nosotros sabemos que ellos nunca van a ir a vivir a Israel.
-¿Cuánto cree que afectó la situación económica a los judíos argentinos?
-¿Sabe una cosa? Cuando vine a este país lo hice con el preconcepto de que no podía haber judíos pobres. Y me encontré con una realidad que me costó aceptar, asimilar. Acá hay, más o menos, 200.000 judíos, de los cuales 40.000 están casi en la indigencia. Hay judíos en villas de emergencia, hay muchos comedores que la comunidad tiene para ancianos que no tienen dónde comer ni dónde dormir. Y es un deber de la Agencia Judía y del Estado de Israel hacer algo por ellos.
-¿Esto también afectó a las escuelas?
-¡Y cómo! Nosotros tenemos contabilizados 1400 alumnos que se fueron de las escuelas de la comunidad. Y estamos haciendo un plan para que ellos, a través de becas y de dinero que provenga del extranjero, puedan volver al schule .
-¿De dónde va a venir el dinero?
-Mire, es hora de que Israel devuelva algo de la ayuda que este país le dio y le sigue dando. Por eso nosotros hacemos campañas, informamos a las entidades de allá y de los Estados Unidos para que manden dinero, medicamentos, libros o lo que sea. Y lo estamos logrando. Hace cerca de un año vino un enviado de Sharon (Ariel, premier israelí) y nosotros lo llevamos a conocer todo lo que pasa en el país en general y con la comunidad en particular. Hasta lo llevamos a una villa donde viven varias familias judías. Nosotros pensamos que, a pesar de la crisis propia de Israel en estos momentos, la ayuda va a llegar.
Kito tiene una cierta pena: quiere volver a Israel pero le cuesta abandonar la Argentina. "Yo les digo a todos los que tienen que emigrar que ellos lleven el MAS: mate, asado y siesta, que es genial."






