Enrejaron un barrio de La Plata para ahuyentar a los ladrones
Lo hizo el PAMI para proteger 45 viviendas; no todos están de acuerdo
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LA PLATA.- Un barrio construido y administrado por el PAMI, situado en la periferia de esta ciudad, quedó completamente enrejado por una disposición de las autoridades del organismo, movidas por la ola de robos que asuela la provincia de Buenos Aires.
Pese a sentirse protegidos, los habitantes del complejo habitacional -que ocupa una manzana y posee 45 viviendas en las que vive un centenar de personas, en su mayoría ancianos- consideraron la medida como "un exceso unilateral" por el que no fueron consultados.
Además, plantearon algunas dudas sobre su efectividad.
El barrio, llamado Antulio Pozzio, fue inaugurado hace ocho años en el marco de un programa de viviendas del PAMI que suma ocho complejos en el Gran Buenos Aires y otros dos, en la provincia de Misiones.
Los afiliados, que no poseen propiedad alguna, medios económicos para solventar un alquiler, ni familiares que puedan ayudarlos, reciben la vivienda en carácter de comodato, previo descuento mensual del 10 por ciento de sus ingresos.
En aras de la protección
Todo comenzó cuando el administrador barrial, César Bengoechea, envió al PAMI un reclamo por el que solicitaba la colocación de barrotes en las ventanas de las viviendas, al hacer alusión al problema de la falta de seguridad.
Las autoridades de la obra social de los jubilados evaluaron que lo mejor sería instalar una reja perimetral de dos metros de altura, lo que impediría el ingreso de delincuentes al predio. La medida ya se había adoptado en otros complejos regidos por el mismo programa.
Un vocero de la obra social explicó a La Nación que "como todo el terreno es propiedad del PAMI, con el enrejado perimetral se busca proteger al bien en su conjunto y no sólo las pertenencias de los que allí viven".
Según lo informado en los barrios levantados en Merlo, en Polvorines y en Llavallol, se tomó la misma medida y hay dos pedidos similares para cercar los barrios de Bosques y de San Martín.
Divergencias
Enclavados en una de las zonas más pobres del partido de La Plata, conocida como Villa Elvira, los vecinos del complejo vallado no se ponen de acuerdo respecto de la peligrosidad del lugar.
Mientras un grupo de jubilados aseguró haber soportado numerosos robos, otros, parados en la vereda de enfrente, no pudieron recordar más que un par de atracos desde la inauguración del complejo.
"Acá de vez en cuando aparecen unos pibes que vienen al campito, toman unas cervezas y hacen pillerías", relató Pablo Maldonado, mientras señalaba un descampado lindero detrás del cual se alcanzaban a ver los techos de una villa de emergencia. "De allí provienen los problemas", adujo otro de los vecinos.
"Nosotros pedimos seguridad para las ventanas por la sucesión de robos, pero en el PAMI decidieron poner esta reja", dijo Bengoechea asomado a la puerta de su vivienda.
"Cuando me operé, el PAMI no me dio los remedios, pero me otorgó esta casa", agradeció una señora en voz alta, parada junto al flamante portón de acceso al barrio.
La mujer también cuestionó a los que se quejan, porque "son como los perros que muerden al amo que les da de comer. Si no estuviéramos acá viviríamos en la calle", sostuvo.
Las diferencias de criterio sobre la inseguridad de barrio exceden las rejas. La zona de Villa Elvira es catalogada como "temible" por remiseros y taxistas, muchos de los cuales dejaron de tomar viajes hacia ese lugar.
En tanto, en la comisaría 8a. -responsable del orden por jurisdicción- el subcomisario Daniel Holman aseguró que desde hace un año no se recibe ninguna denuncia de ese barrio".
Del lado de afuera, los vecinos, que bautizaron el barrio como el "country de los jubilados", se quejaron por haber perdido el libre paso por el lugar y uno de los pocos teléfonos públicos de la zona, instalado entre las casas aisladas.






