
Ferrugem y sus largas noches, llenas de pura adrenalina
Imán por sus olas y por su movida
1 minuto de lectura'
FERRUGEM, Garopaba.- "Adrenalina, mi amigo... Ferrugem es adrenalina pura." Corpulento, de unos 30 años, ampuloso, remera blanca sin mangas, tatuajes por donde se lo mire, dentadura como de piano y barba raleada, Joel responde con esas pocas palabras a la pregunta obvia: "¿Cómo es Ferrugem?". Luego vendrá una risotada que suena a grito de guerra. Pero Joel, dueño de un boliche y de un pool, aplacará su ímpetu cuando se le pregunte por qué mataron a un chico argentino de 21 años. No más risotadas, no más gestos ampulosos, no más tudo bem.
Explica: "Ferrugem se planificó para los jóvenes: 20, 22 años, no más. Antes esto era para la gente de acá; ni siquiera los de Porto Alegre venían; sólo los surfistas. Y creció hasta que se desbordó. Nadie pensaba que Ferrugem iba a ser la perla del sur de Brasil. Si te fijás, la infraestructura acá es mínima: salvo las cuatro cuadras en donde están los bares, no hay asfalto por ningún lado, sino calles de tierra colorada y arena, y tampoco hay buenos hoteles; sólo, posadas".
Y concluye: "Así fue hasta fines de los 90. Después empezaron a llegar más turistas, casi todos argentinos. Habían pasado eso que ustedes llamaban «corralito», y al poco tiempo, a fines de 2002, la cantidad de argentinos se multiplicó. Y Ferrugem se desbordó. Se desbordó en muchas cosas, pero la muerte de ese chico no es parte de ese desborde porque es la primera vez, en tantos años que estoy acá, que hay un asesinato".
Como Joel, cualquiera que tenga algún interés comercial en esta playa dirá más o menos lo mismo: Ferrugem sólo fue un proyecto turístico; pero -nadie sabe bien por qué- se puso de moda más temprano que tarde. Una de las explicaciones, sin embargo, la entrega el mar: hay pocos lugares en Brasil en donde se puede practicar el surf con la intensidad con que se lo hace en Ferrugem.
La otra, sin duda, la da la noche, que no arranca, como todo el mundo sabe, a la noche, sino más cerca del amanecer. La noche aquí no es la medianoche ni las dos de la mañana. Es a partir de las tres y media, casi cuatro. "Me pasó algo muy loco -cuenta Mauricio Giménez, de 21 años, de Rosario-. Le dije a mi amigo que por qué no esperábamos a que amaneciera para irnos del bar Bali a la playa... y resulta que eran las ocho de la mañana. Hacía como dos horas que el sol estaba ahí y nosotros, ni noticias."
Dos noches en una
Sadi, propietario de una posada, cuenta que en Ferrugem hay, en realidad, dos noches. "La primera arranca a las once y dura más o menos hasta las dos de la mañana. Esa parte de la noche es para la gente más tranquila: recién casados, parejitas de novios o grupos de muchachos un poco más grandes. Ellos pasean, toman algo, escuchan música, se suben a sus autos y se van. Pero el problema está en la otra noche, en la que arranca cuando todos los demás duermen. Yo los veo a los chicos: dan pena y un poco de asco: todos borrachos, vomitando, orinando en las veredas, insultándose unos con otros y casi siempre peleándose con otros grupos que están igual o peor que ellos."
Joel desarrolla una teoría que mete miedo: "Para mí, algunos chicos, en especial los argentinos, saben que están en un paraíso, pero el infierno los atrae más. No pasa por dos o tres copas de más, por mostrarse más valientes, por sentir esa adrenalina que envuelve a la noche de Ferrugem; pasa que nada los conforma, ni siquiera este paraíso que, además, debe costarles sus buenos dólares llegar. No quiero decir que busquen matarse, pero sí llegar al límite. Sus vidas parecen vacías y ni siquiera en este lugar encuentran cómo llenarla".
Autos de la Argentina, de Uruguay, de Florianópolis, de Porto Alegre, de Laguna transitan los tres kilómetros de tierra colorada y resbaladiza, sin iluminación ni carteles indicadores, que separan a Ferrugem del empalme con la ruta a Porto Alegre. Cada uno con sus planes; unos, para ver cómo es eso de la famosa noche en Ferrugem; otros, para extender el límite lo más que se pueda y ver qué pasa.
1- 2
“No queremos sus artimañas”: un anuncio sobre Punta Mogotes reavivó el conflicto entre la Provincia y Mar del Plata
3Así será la marcha universitaria que medirá la fuerza del reclamo de financiamiento frente a la negativa del Gobierno
- 4
Parkinson: un especialista explicó en detalle cuál es el primer síntoma detectable


