Granizo y vientos huracanados en el Norte
Graves daños en varias provincias
1 minuto de lectura'
Intensas tormentas de lluvia, granizo y vientos superiores a los 150 kilómetros por hora afectaron anteayer a casi todo el norte argentino y provocaron la muerte de un gendarme en Salta y graves pérdidas materiales -que incluyeron la muerte de animales- en las provincias de Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja y el Chaco.
El gendarme Oscar Leyes (23) oriundo de la provincia de Buenos Aires murió al arrastrarlo un arroyo crecido por intensas lluvias registradas en el norte de la provincia obligando a la evacuación de medio centenar de familias.
En Santiago, luego de varios días en los que la temperatura superó los 43º grados, una fuerte tormenta de lluvia, viento y granizo se abatió en las localidades de Medellín, Soconcho, Caloj, Piruas y Garza, distantes 150 kilómetros al sur de la capital provincial; dejó grandes daños a su paso, con vientos que alcanzaron los 150 kilómetros por hora y piedras de un tamaño mayor que el de un huevo.
La localidad más afectada fue la de Medellín, donde por unas horas más del 75 por ciento del pueblo quedó tapado por el lodo y por una capa de hielo, superior a los 10 centímetros. Allí se registraron daños en viviendas por voladura de techos a raíz del fuerte viento y también la mortandad de porcinos, cabras y aves. El gobernador Zamora puso a cargo de la situación al vicegobernador Emilio Rached, quien estuvo en el lugar y constató la magnitud de la tormenta que, al decir de los pobladores, "fue algo nunca visto".
En diálogo con LA NACION, el maestro Víctor Lami, de la escuela de la zona afectada, confesó: "En mis años nunca me tocó ver algo igual. El viento se llevaba puesto lo que encontraba y el agua inundaba todo. Pero lo más impresionante era ver cómo los chanchos, las gallinas y los cabritos se morían en los corrales cuando las piedras del tamaño de un huevo o más grandes les pegaban en el cuerpo. Además, cuando el viento volaba los techos, las madres tapaban a los chicos con colchas para que no les pegaran las piedras, pero el viento los hacía volar más de 10 metros".
En Catamarca, la intensa lluvia, con granizo de todos los tamaños, causó verdaderos desastres en la capital provincial y en los departamentos vecinos que conforman el valle central. El aguacero también provocó cortes de energía que afectaron a más de 5000 usuarios.
Pérdida de aceitunas
En La Rioja, la tormenta de lluvia y granizo sobre zonas productivas del departamento de Arauco, en el norte de la provincia, provocó graves daños a la producción aceitunera de la región. "Aceitunas rotas en el piso y otras aún en la plantas, severamente arruinadas, fue el saldo de la intensa caída de granizo que se produjo en Aimogasta y zonas de influencia", según informaron ayer distintas fuentes del sector productivo riojano.
En el Chaco, una tormenta huracanada se abatió por distintos puntos de la provincia y alcanzó una velocidad de 160 kilómetros por hora en la ciudad de Sáenz Peña, a 169 kilómetros de Resistencia, donde causó graves destrozos en el aeropuerto local.
El suceso se produjo cuando se inició una tormenta de vientos huracanados, ya que la velocidad alcanzó los 160 kilómetros por hora.
El aeropuerto de Sáenz Peña sufrió graves pérdidas económicas, puesto que tres avionetas estacionadas fueron llevadas por el viento a unos 150 metros de distancia. Asimismo, se produjeron destrozos totales en los tanques de combustible que sirven para abastecer a los aviones y los vidrios de la torre de control resultaron rotos completamente.


