
Hallaron restos que serían del bergantín General Brandsen
A 700 m de la costa del río, en Berisso
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LA PLATA.- Tras cuatro intensos días de búsqueda en las oscuras aguas del Río de La Plata, fueron encontrados los restos de una embarcación hundida presumiblemente en 1828 y que habría formado parte de la escuadra comandada por el almirante Guillermo Brown.
El equipo, integrado por buzos de la Armada, investigadores de la fundación Albenga para la protección del patrimonio subacuático y del Area de Arqueología Subacuática de la Universidad de Rosario, logró rescatar varios objetos que formaban parte de la artillería y de otros sectores de la nave, a unos 700 metros de la ribera de Berisso, a la altura del balneario Bagliardi.
Allí se buscaban, desde el lunes último, los restos que podrían pertenecer al bergantín corsario General Brandsen, que participó activamente en la guerra con el Brasil, entre 1826 y 1828, y que habría naufragado en llamas el 17 de junio del último de esos años, tras un combate frente a frente con el buque carioca Niger.
Durante las jornadas de ayer y anteayer, el equipo de buzos que se manejan al tacto continuó extrayendo objetos hallados en la nave. Fueron encontrados municiones, partes de ruedas de cureñas, clavos, tachuelas y otros objetos informes que podrían componer la artillería.
Las características del maderamen descubierto serían semejantes a las que corresponden al General Brandsen. Se trata de una armazón de cuadernas que se encuentra semienterrada en el lecho barroso, a unos cinco metros de profundidad.
"Por lo que pudimos advertir, estamos frente a una nave que se hundió de forma traumática, con partes que se mantienen armadas y otras que están destrozadas", explicó Javier García Cano, director científico de la fundación Albenga, que definió el estado de conservación como "muy bueno".
"La cubierta de cobre que aún conserva el barco, por la dimensión de las cuadernas, por las piezas obtenidas, da cuenta de una embarcación de las características de la buscada", sostuvo el especialista, que, de todos modos, prefirió esperar el resultado de varios estudios para dar una definición más precisa.
A su lado, la arqueóloga Mónica Valentini, del área de arqueología subacuática la Universidad de Rosario, consideró: "Hay muy pocas probabilidades de reflotamiento. Bajamos a buscar información. El objetivo no es extraer los restos del naufragio, sino establecer su ubicación y extraer muestras para el análisis. Luego se determinará qué tipo de intervención se hará".
El jefe del servicio de Salvamento y protección del medio ambiente de la Armada, Carlos Villa, indicó: "Este hallazgo debe servir para aclarar con datos certeros parte de nuestra historia naval".
Las primeras muestras de metal (hierro, cobre y plomo) extraídas de la nave ya fueron enviadas a un laboratorio de la Universidad de Rosario. "Los análisis, que servirán para confirmar el origen de la embarcación encontrada, estarán listos en unos dos meses", indicó Valentini.
El origen del hallazgo
En 1975, unos pescadores de Berisso pidieron a la Armada que señalizara una zona en la que sus redes se enganchaban con algún gran objeto sumergido.
Así, un grupo de buzos, al efectuar los trabajos de balizamiento, dio con el barco ahora redescubierto, e incluso rescató balas y otros objetos que fueron donados al Museo Fuerte Barragán, de Ensenada.
Sin embargo, con el tiempo y las fuertes corrientes imperantes en la zona, la boya instalada fue arrastrada y se perdió entonces la localización del barco.
Ayer, al caer el sol, el grupo realizó en una vivienda cercana a la costa una primera evaluación del exitoso operativo.
A sus espaldas, en algún lugar de la planicie marrón del estuario, donde la vista pierde otras referencias, se encuentra el sitio -sólo localizable por medio de un posicionador satelital GPS- de donde los expertos lograron recuperar en esta última semana al menos una parte de la historia naval argentina.





