
Investigan extrañas escuchas telefónicas
Acusan al jefe de la PSA local de grabar las llamadas de sus subordinados sin una orden judicial
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Durante más de siete meses un artilugio electrónico interceptó todas las llamadas entrantes y salientes de la línea de la Unidad Operativa de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en el aeropuerto Felipe Varela de Catamarca. Durante ese tiempo, el contenido de todas esas llamadas fue grabado en la PC de quien era, hasta hace un mes, el jefe de la unidad.
El caso está a punto de convertirse en un escándalo: el agente Elías Miguel Abbás, responsable de haber colocado el dispositivo de captura, fue indagado por el juez federal de Catamarca Ricardo Moreno, por haber hecho una interceptación telefónica sin orden judicial.
Lo curioso es que Abbás, que dijo haberse basado en una recomendación de la Organización Internacional de Aviación Civil, OACI, para instalar el aparato y poder grabar con él eventuales amenazas de bomba al aeropuerto, aseguró haber sido autorizado a hacerlo por el propio juez. Y éste, en diálogo con LA NACION, negó haber dado tal permiso y aseguró que no conocía a Abbás.
Pero como de las llamadas grabadas -había 281 en el disco rígido de la computadora que tenía instalado el dispositivo de captura, según pudo saber LA NACION- surge que el secretario del magistrado y Abbás mantenían fluidos contactos, la intervención en la PSA, que encabeza Marcelo Saín, irá más a fondo: denunciará ante el Consejo de la Magistratura al juez, que curiosamente no se excusó de intervenir en la causa que se sustancia contra Abbás, a pesar de que el agente argumenta que intervino la línea telefónica "previa autorización del señor juez federal Nº 1 de Catamarca", según consta en memorandos internos de la fuerza de seguridad.
El caso tiene más curiosidades: se supone que una amenaza de bomba al aeropuerto Felipe Varela, a mediados de enero, llevó a Abbás a adquirir e instalar en una de las computadoras de la unidad el dispositivo de captura.
"Con fines investigativos"
En ese memorando, el agente dijo que le había explicado al juez que "la información capturada con el dispositivo sólo sería utilizada, en caso de una llamada maliciosa, con fines investigativos". Incluso, dijo que lo habilitaba a instalar el "aparatito" una recomendación de la Organización Internacional de Aviación Civil (OACI), suposición que fue descartada por fiscales y jueces federales consultados por LA NACION.
Pero, a pesar de que Abbás aseguró que las llamadas grabadas -a las que, admitió, sólo tenía acceso él- eran borradas diariamente si su contenido no era "relevante" a los efectos investigativos, lo cierto es que el 8 de agosto, cuando el oficial Martín Bruna (nuevo jefe de la Unidad Regional II Norte de la PSA, con asiento en Tucumán, y superior de Abbás) realizó una auditoría de la oficina operativa de Catamarca, descubrió que en la computadora que tenía instalado el dispositivo de captura había 281 mensajes grabados. Algunos de ellos, de tono claramente personal.
Fuentes de la PSA dijeron que Abbás incluso hizo mención al contenido de una de esas llamadas en una conversación con Bruna. Quizás para congraciarse, encaró al nuevo jefe de región y, en tono confidente, le dijo que una empleada que había solicitado una licencia había mentido al dar los motivos que la impulsaban a pedirla. Cuando el jefe le preguntó cómo lo sabía, otra vez en tono confidente, dijo: "Tengo un llamadito".
En otra de esas grabaciones se escucha la voz de Víctor Miguel Moreno, secretario del juez federal de Catamarca, que pide que lo comuniquen con Abbás.
Consultado sobre la cuestión, el juez Moreno dijo a LA NACION que Abbás fue indagado y que en los próximos días deberá resolver su situación procesal. Explicó que en la indagatoria el agente había expuesto que "una norma de la OACI lo autorizaba a instalar el aparato para captar las llamadas". No obstante, y cuando LA NACION se lo preguntó puntualmente, sostuvo que una acción de ese tipo sólo puede hacerse con orden judicial escrita y fundada, para un efectivo control de las garantías constitucionales.





