
Isabel Allende presentó "Afrodita"
Comida y erotismo: la escritora chilena, autora de "Paula", dio a conocer en España su último libro sobre el placer y los sentidos.
1 minuto de lectura'
BARCELONA, 21 (AFP).- La escritora chilena Isabel Allende, que pasó ya la barrera de los cincuenta años, decidió darse un paseo por los sentidos y presentó, en Barcelona, "Afrodita", acaso su libro más sabroso, el que le "devolvió la energía" tras la obra dedicada a su hija Paula.
Tres años después de la carta para Paula, que falleció a los 28 años, Isabel Allende se dedicó a escribir "Afrodita", un libro que "ha sido como una vuelta al cuerpo, a los sentidos, después de haberme quedado seca con la última obra", explicó.
La obra tuvo su origen "tomando un café con un amigo (Robert Shekter), que empezó a hacer dibujos, entre ellos, "una ninfa gordinflona sobre una servilleta de papel", donde nacieron los protagonistas que animan "Afrodita": ninfas y sátiros.
"Los cincuenta años son como la última hora de la tarde, cuando el sol se ha puesto y uno se inclina naturalmente hacia la reflexión", dijo Allende, quien admitió que, en su caso, "el crepúsculo me induce a pecar y tal vez por eso, en la cincuentena, reflexiono sobre mi relación con la comida y el erotismo, las debilidades de la carne que más me tientan, aunque no son las que más he practicado".
"Los afrodisíacos son cuestión de imaginación", sostuvo la autora de "La casa de los espíritus" (1982), y "para mí -confesó-, lo más erótico de una mesa es el arroz con leche", porque aunque sea un "postre de monjas", el arroz es un símbolo y si se arroja sobre los recién casados es "porque significa fertilidad, semen...", apostilló.
Para Isabel Allende nada hay más sexy que "un hombre que cocina...soy muy feliz junto a mi marido, que cocina, y los momentos más excitantes son cuando huele a humo y ajo, porque viene de preparar una parrillada". El libro intercambia relatos, siempre en torno de los placeres de Afrodita, y recetas. Es un libro que "como toda la sensualidad, fluye, es caótico y se pasa de un tema a otro como en una conversación".
"Me arrepiento de los platos deliciosos rechazados por vanidad, tanto como lamento las ocasiones de hacer el amor que he dejado pasar por ocuparme de tareas pendientes o por virtud puritana", se confiesa en las primeras líneas de su obra.
1
2El Gobierno cambia el sistema para retirar medicamentos en farmacias
3Parkinson, la enfermedad que padecía el Indio Solari: cuál es el primer síntoma detectable y los posibles tratamientos
- 4
Robin Sharma, experto en desarrollo personal: “Un mal día para el ego es un buen día para el alma; aprendemos en la dificultad”


