
La bacanal de Galtieri
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Mucho antes de que los uruguayos, en 2008, entraran en los registros del Guinness World Record con el "asado más grande del mundo", en 1982, durante los festejos del centenario de la ciudad pampeana de Victorica, su gente ofreció un multitudinario asado que estuvo cerca de un récord.
Los memoriosos afirman que decenas de costillares asados a la cruz y miles de chorizos ensartados en sables crujían sobre una caravana interminable de parrillas entrelazadas que formaban una gran U. Aquel 12 de febrero de 1982 estuvieron casi todos los vecinos de Victorica, considerado el primer pueblo de La Pampa, que está situado 155 kilómetros al nordeste de la capital, Santa Rosa.
No faltó nadie a la gran fiesta, hasta concurrió el entonces presidente de facto, Leopoldo Fortunato Galtieri, quien hizo de la bacanal un acto político y estuvo acompañado por una extensa comitiva oficial que se movilizó hasta allí con los aviones presidenciales Tango 01 y Tango 02.
Decenas de parrilleros con delantales y gorros blancos, bajo un sol que caía a plomo, prepararon dos kilómetros y medio de chorizos (casi dos mil kilogramos), siete toneladas de distintos cortes de carne, y para asarlas, se consumieron 400 toneladas de leña. Las mesas también estuvieron bien preparadas para la ocasión: unas tres toneladas de tomate y lechuga, 3500 kilogramos de pan, 5000 litros de bebidas que, para enfriarlas, se utilizaron cinco toneladas de hielo.





