
La bomba a Conzi fue un autoatentado
La Justicia tiene pruebas que indican que las explosiones ocurridas en la casa de Hugo Conzi el 29 de enero último fueron producto de un autoatentado.
Los investigadores llegaron a esta conclusión sobre la base del informe elaborado por los técnicos de la Gendarmería que analizaron los restos y muestras de la deflagración recogidos en la casa de Santa Rita al 1500, de Boulogne.
Al realizar el estudio, los peritos hallaron restos de la mecha y del explosivo sin estallar dentro del maletín blindado del hermano mayor del prófugo Horacio Conzi, acusado de asesinar al joven Marcos Schenone, el 16 de enero último, en San Isidro.
Según señalaron a LA NACION fuentes de la investigación, el fiscal de San Isidro Ariel Apolo, luego de comparar el mencionado informe con otros elementos que comprometerían al propietario del restaurante Dallas, podría solicitar su captura por la presunta comisión de los delitos de tenencia ilegal de explosivos o estragos.
Marcos Schenone fue asesinado minutos después de abandonar el restaurante de los Conzi, cuando viajaba en un remise con dos amigas y un amigo.
A partir de los dichos de los testigos y de los peritajes realizados en la camioneta Jeep Grand Cherokee, de Horacio Conzi, y en la pistola Pietro Beretta 9 mm, encontrada en su casa, Mario Kohan, otro fiscal de San Isidro, acusó al dueño de Dallas por el crimen de Schenone y las tentativas de homicidio de sus amigos y del remisero.
Dos semanas después del crimen estallaron tres bombas incendiarias y un artefacto explosivo en la casa donde Horacio vive con su hermano Hugo. A pesar de que había varias personas en esa vivienda, Hugo fue el único de los ocupantes que sufrió heridas.
A los cinco días del incidente, los investigadores ya sospechaban que el hecho se había tratado de un autoatentado, tal como publicó LA NACION en su edición del 2 de febrero último.
Un mes después, el informe elaborado por los técnicos de la Gendarmería habría confirmado esas sospechas.
Según fuentes de la investigación, las pruebas que indicarían que las bombas habrían sido colocadas por Hugo Conzi o por alguien de su entorno serían las siguientes:
- Sobre las características del hecho, uno de los investigadores señaló: "La persona que armó la bomba principal conocía cómo resguardarse en su huida. El artefacto explosivo tenía una mecha demasiado larga".
- Con respecto al perro de los Conzi, el detective indicó: "Resulta llamativo que el perro no haya ladrado. La persona que puso las bombas estuvo demasiado tiempo en el lugar y muy cerca de las ventanas. Creemos que el perro conocía al sospechoso que colocó los explosivos, lo que le permitió moverse con total libertad y seguridad".
- Los bidones con combustible colocados en varios lugares no tenían el fin de causar grandes daños. "Estaban puestos para hacer un pequeño fuego y nada más. Esos artefactos no fueron colocados para destruir el Mercedes-Benz de Conzi", dijo el investigador.
- La dinamita utilizada es común y se consigue en cualquier empresa de demolición.
- "El análisis de los elementos recogidos fundó la presunción de que se trató de una escena prolijamente montada. Si alguien quería matar o dañar seriamente a Hugo Conzi no se iba a tomar el trabajo de colocar los bidones con combustible a los costados del automóvil."
- Dentro del maletín blindado de Hugo Conzi, los peritos encontraron restos de mecha y explosivo con la composición química que tienen antes de la deflagración.





