La fuerza del convencimiento
3 minutos de lectura'

Conocí a mi esposa, Nicole Couriel, en octubre de 2003. En ese momento ella tenía solo 20 años, pero se destacaban rasgos de su personalidad formada: pujante, intuitiva, estudiosa y rebelde.
Con el tiempo fui conociendo su historia. Nació en Miami en 1983, su padre tenía negocios allí, y regresó con su familia a la Argentina a los tres años. Cuando tenía 12, la madre tuvo un ACV, que la dejó en inferioridad física por el resto de su vida. Sus padres se separaron, ella y sus dos hermanos menores quedaron al cuidado de su padre y sobrevino una debacle económica.
Allá por los 2000 ayudaba a su padre en el negocio y en la casa. Cuando la conocí estaba ingresando en la facultad para estudiar Relaciones Laborales.
Casi terminando el secundario comenzó a trabajar en bares y restaurantes para juntar plata y poder hacer un viaje a Europa, cosa que hizo con una amiga a los 19. Se fue casi cuatro meses.
Al comienzo de su carrera universitaria nos fuimos a vivir juntos, nunca dejó de trabajar en los cinco años que duró la cursada. Se recibió en 2008, y, luego de un par de trabajos intrascendentes, llegó al actual, una empresa inglesa dedicada a la logística de productos farmacéuticos, entre otros negocios. Ingresó allí como empleada administrativa, gracias a que una amiga dejó ese puesto. Con alguna orientación a RR.HH trabajó y siguió estudiando. Y tuvimos dos hermosos hijos.
En 2013 estuvo en el momento y lugar acertado: la empresa se vendió, la compró Amerisourcebergen y emisarios de esta compañía visitaron la Argentina. La nombraron gerenta de recursos humanos para Amérca latina, ya que en ese momento en nuestro país estaba la base de operaciones.
Fue escalando puestos y adquiriendo más responsabilidades y logros. A pesar de ello, nunca le quitó espacio a su familia y afectos. Un año después, fue designada directora para la región. Y a fines de 2020, en medio de la pandemia, aplicó y ganó al puesto de Senior Director Global RR.HH para toda América, con solo 38 años.
Esa promoción nos dio la posibilidad de emigrar a los Estados Unidos. En la Argentina dejamos familia y amigos, pero sabíamos que estábamos haciendo lo mejor por nuestros hijos.
Hoy Nicole es una excelente profesional, dueña de una enorme capacidad, gran formadora de equipos, además de llevar adelante proyectos comprometidos con el rol de la mujer en su empresa y en el mundo.
1Qué se sabe de la salud de la influencer que se accidentó con un cuatriciclo en Pinamar
2Un verano extremo en la costa: sismo, meteotsunami, remolinos de viento, sudestada y temporal, ¿solo casualidad?
3En campos y también en zonas urbanas: el ataque a un niño reavivó un problema que hace décadas crece en la Patagonia
4Después de los therians, llegó el “Hobby dogging”: de qué se trata la nueva tendencia de pasear a perros imaginarios






