
La inundación es peor que la de 1983
El mapa del país ha cambiado por las aguas.
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FALDA DEL CARMEN, Córdoba.- El mapa del país ha cambiado por la inundación. El enorme ancho del Río de la Plata continúa hoy hacia arriba por el Paraná. Y más arriba, desde Goya hasta Corrientes, la zona cubierta por agua vuelve a ensancharse como si la Argentina tuviera -tiene, en realidad- un novedoso mar interior.
La impresionante imagen de provincias que han cambiado de forma por el avance de las aguas pudo ser observada aquí ayer, en la estación receptora de imágenes satelitales de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), en el primer día totalmente claro en el Litoral, y mostró en las pantallas la inmensidad de la zona cubierta por agua.
El astrónomo Roberto Sistero, de la Conae, a la vista de esas imágenes, explica que el pico de la crecida ya ocupa toda la región de la confluencia del Paraná y el Paraguay y se extiende hasta las ciudades de Goya y Reconquista. Y los expertos que analizan las imágenes afirman, sin dudar, que esta inundación de 1998, desencadenada por la corriente de El Niño, es definitivamente más grave que la de 1983 por sus alcances en toda la región dominada por el río Paraná.
A las 10.23 de ayer, en una mañana tan clara en esta modernísima estación de recepción de imágenes como en el norte del país, los científicos de la Conae se aprestaban a recibir las señales que otorgarían, en una pasada de 14 minutos del satélite Landsat sobre territorio argentino, la información más actualizada sobre el estado de las inundaciones.
Fotos desde 712 km
"El satélite ya apareció en el horizonte", advirtió el cartógrafo satelital Gabriel Platzeck con el entusiasmo natural de todos los expertos ante el fenómeno que se repite cada 16 días, pero que en la anterior pasada se había visto frustrado por la capa de nubes.
La aparición es una expresión figurada. A 712 kilómetros de altura sobre la Tierra, el satélite Landsat todavía se encontraba sobre el Amazonas, en Brasil, pero sus señales ya comenzaban a ser recibidas, al límite de la curvatura del planeta, por la antena ubicada en las sierras cordobesas y orientada a recibir esas imágenes que se repiten dos veces por mes, cuando el satélite pasa nuevamente por el mismo lugar en su sobrevuelo orbital.
Todavía había muchas nubes sobre Brasil. Pero, a las 10.27, ya sobre el Paraguay, el suelo aparecía totalmente despejado.
A las 10.28, en la parte inferior de la pantalla apareció ya la confluencia del Paraná y el Paraguay y las evidencias de la inundación comenzaron a ser noticias.
Un afluente anterior del Paraguay ya mostraba las crecidas de toda la región. Pero la gravedad de la situación se aprecia con claridad desde la unión del Paraná y el Paraguay hacia el Sur y todo lo que queda a ambas márgenes del río Paraná.
A gran velocidad, las imágenes de la banda que cubre el satélite, de unos 160 kilómetros de ancho, muestran las zonas cubiertas por agua en Goya y Reconquista, en los alrededores de la ciudad de Paraná y luego la extensión del agua en las zonas ribereñas que se extienden sobre una vasta región de Entre Ríos.
El satélite ingresa luego sobre la provincia de Buenos Aires y, más abajo, sobre una punta de la península Valdés, el golfo San Matías y, tras una parte del océano Atlántico, cruza exactamente sobre Tierra del Fuego.
Pero allí sí estaba todo cubierto por nubes y las imágenes no muestran mucho. A las 10.38, el Landsat vuelve a desaparecer de la antena que lo ha seguido en su viaje sobre el país. Hoy pasará de vuelta, más al Oeste, pero brindando información sobre Chile.
Peor que El Niño ´83
Sobre las imágenes recién recibidas, los técnicos ofrecen, de inmediato, varias interpretaciones.
Gabriel Platzeck, cartógrafo satelital, nos confirma que son las mejores imágenes obtenidas hasta ahora, por la claridad del día, y estima que el alcance de la inundación es superior a todo lo registrado hasta ahora.
"Esto es definitivamente peor que en 1983 porque tenemos la información satelital de aquella crecida, que entonces recibimos de la antena brasileña de Cuiaba, y vemos que la zona cubierta es muy superior. Yo trabajé entonces en el análisis de imágenes de aquella inundación y puedo asegurar que este año es más grave aún", explicó.
Para Platzeck, como para los restantes científicos que trabajan aquí, la dimensión del fenómeno climático era previsible ya desde septiembre del año último.
Por esa fecha se sabía ya que la temperatura del agua en el Pacífico empero era más alta aún que en 1983, por lo cual los efectos de El Niño serían superiores.
Y un científico norteamericano que vino a trabajar aquí en octubre, al ver las fotos satelitales de la desembocadura del Paraná, que ya mostraba inundaciones en Entre Ríos, nos aseguró que se venía una inundación excepcional.
Lo mismo sostiene el físico Alberto Ridner, de la Comisión Nacional de Energía Atómica, pero a préstamo en la Conae, que también pone el acento en la importancia de disponer de información visual sistemática y comparada.
Tardía advertencia
Aunque la Conae, un organismo oficial, vende sus imágenes a empresas para distintos usos -geográficos, agrarios, de estudios ambientales-, desde noviembre ofreció gratuitamente toda la información disponible sobre las inundaciones.
Pero no muchos advirtieron la gravedad que anticipaban esas imágenes hasta febrero de este año, cuando ya era tarde para prevenir mejor los efectos de un fenómeno natural incontenible.





