
La magia de Salvador Dalí atrapa a miles de jóvenes
Como pocos artistas, la personalidad y la obra del catalán animan a un público que no siempre asiste a exposiciones.
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"No sé cómo explicarte. Dalí es la traducción del mundo de mis sueños."
"Me fascina la imaginación que ponía en sus obras."
"Era un loco total. Un transgresor. Ojalá yo tuviese su talento."
Frases como éstas se escuchan a diario entre los centenares de jóvenes que visitan a diario las muestras de Salvador Dalí que se realizan en el Museo Nacional de Bellas Artes y en el Predio Ferial de Palermo.
Es un magnetismo poco usual el que la obra del catalán suscita entre los más jóvenes.
Y no hay fórmulas precisas para explicarlo. Algunos mencionan su estilo provocador y exhibicionista. Otros, su carácter excéntrico. Pero lo cierto es que, como nunca, con la obra de Dalí los jóvenes pueblan las galerías.
Testimonios
Son dos las exhibiciones que se habilitaron en mayo. En el Museo Nacional de Bellas Artes se exponen dibujos originales del pintor.
Distinta es la propuesta del Predio Ferial de Palermo, donde a las pinturas se suman las esculturas, que también constituyen un foco de interés para visitantes que tienen de 14 años para arriba.
"Yo no entiendo nada de arte. Pero me impresiona la fuerza de los dibujos", dijo Carlos Medina, estudiante de tercer año de secundaria en Quilmes.
"Si algo me gusta es cómo se mete con los sueños, con los deseos. Si mirás un cuadro un rato, es como si te metieras en la mente de otra persona", dijo Mariana Pazos, de 24 años, estudiante de canto.
Juan Castro Medina, de la carrera de Bellas Artes, apuntó lo suyo: "Me atrae de Dalí su personalidad. Era un tipo loco. Fijate que mantenía una casa para que su esposa llevara amantes. Y al otro día se levantaba y pintaba un cuadro total".
Parecidos o no, los testimonios repiten como factor común la fascinación por las formas retratadas.
"Cuando uno mira un cuadro de Dalí puede ver dos cuadros. Siempre se observa una forma a simple vista, pero si te fijás mejor, hay un paisaje dentro de otro paisaje, una figura dentro de otra", afirmó Santiago Gómez Argüello, guitarrista y estudiante de kinesiología próximo a recibirse.
Para el sociólogo Nicolás Casullo, el fenómeno tiene su explicación. "Creo que se ha gestado una creciente y nueva relación entre ciertos sectores de la juventud y el arte", aseguró.
"Yo soy profesor: me doy cuenta de que hay centenares de alumnos que se sienten menos manipulados por el arte que por la realidad. Y en Salvador Dalí encuentran una mirada que no miente, a diferencia de otros discursos que engañan a la gente."
Números y razones
La muestra del Museo Nacional de Bellas Artes recibe -en promedio- 4000 chicos por fin de semana. La cifra crece si se toman en cuenta las visitas de colegios de la Capital Federal y el interior. Y algo similar ocurre con la muestra de Palermo.
Jorge Glusberg, director del museo, explicó: "Dalí atrae mucho a los jóvenes. Les resulta distinto. Si se tratara de otro artista, no se meterían en un museo a ver pinturas o esculturas. Otras exposiciones no tendrían tanto éxito entre los jóvenes".
Para otros, la atracción pasa por los temas que tocaba el pintor. "Me gusta porque retrata el amor, la soledad, la sexualidad, el psicoanálisis. Me parece que para cada aspecto tiene una visión distinta", comentó Mariana Cambiaso, de 23 años, de la carrera de Filosofía y Letras.
Desde la sociología, Casullo apuntó el hecho de que, en su obra, el arte no se advierte como escape. Otros mencionaron el brillo juvenil que refleja y que facilita identificarse. De una manera contagiosa. Para muchos, casi inevitable.



