
La secretaria electoral puntana, detenida
Le imputan encubrimiento agravado; más indicios contra el principal sospechoso
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SAN LUIS.- La secretaria electoral nacional de esta provincia, Sonia Randazzo, quedó detenida ayer, acusada por encubrimiento agravado en el caso del homicidio de su ex amante, el kinesiólogo Darío Walter Gramaglia, de 29 años, cuyo cadáver fue encontrado el sábado último sumergido en el dique La Florida.
El concubino de Randazzo, Alberto Figueroa, es el principal sospechoso del crimen. Y, ayer, la Justicia reunió nuevos elementos en su contra: fuentes policiales confirmaron a LA NACION que la viga que el occiso tenía atada a sus pies fue retirada de la pizzería que posee Figueroa y que las sogas con las que estaba atado el cuerpo son similares a las halladas en su camioneta.
En tanto, el empleado de Figueroa en la pizzería, el paraguayo Daniel Martínez, se entregó ayer a la Justicia, que lo buscaba por su presunta participación en el hecho.
Simultáneamente, el juez a cargo de la causa, Jorge Sabaíni Zapata, también procesó como partícipe secundario al dueño del Gol bordó en el que presuntamente levantaron a Gramaglia de su casa, en la noche del miércoles 22 de septiembre.
En cambio, liberó a los dos albañiles que habían sido apresados hace pocos días.
La detención de Randazzo se produjo en medio de un confuso episodio en las inmediaciones del Palacio de Justicia local, adonde la mujer había concurrido para brindar una declaración espontánea sobre la muerte de Gramaglia. Desconocía que pesaba sobre ella una orden de captura, librada por el juzgado criminal N° 2.
"¿Cómo voy a estar? He visto que (Gramaglia) está destrozado, yo quería mucho a este chico", dijo a la prensa Randazzo. Luego de esperar 90 minutos que el juez la recibiera, la abogada decidió retirarse. Pero, fue interceptada por la policía que la detuvo y trasladó a la Comisaría del Menor.
Voceros judiciales explicaron que fue alojada allí para que pudiera mantener contacto con sus dos hijos. Al cierre de esta edición, se aguardaba que fuera indagada por el juez.
El pedido de detención de Randazzo fue impulsado por los fiscales Gabriel Ernesto Lutens y Gretel Diamante.
El concubino de Randazzo, como se dijo, es el principal sospechoso del crimen y ayer se abstuvo de declarar nuevamente.
El kinesiólogo fue golpeado, al menos, cuatro veces en la cabeza con un elemento contundente, le obstruyeron la respiración tapándole la boca y la nariz con seis metros y medio de cinta de embalar transparente, le amarraron las manos a la espalda y los pies con alambre, lo cubrieron con una lona naranja y ataron al cuerpo una viga de cemento para asegurarse de que no flotara.
Los estudios de tejidos en los pulmones, cuyos resultados aún se desconocen, determinarán si el joven fue arrojado al dique aún con vida.
Los padres de Gramaglia afirmaron que no descansarán "hasta agotar los pasos judiciales que lleven a la cárcel a los responsables del crimen de Darío".





