La seguridad, la falla menos pensada en los barrios privados
Según expertos, cada vez más personas instalan alarmas en sus casas y el aumento de robos deprecia los terrenos; hoy se vence el plazo para la instalación de los botones antipánico
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Parece una ironía, pero no lo es. Los countries, que para muchos representan la posibilidad de vivir en un ambiente seguro, hoy se ven afectados por robos recurrentes. ¿Qué es lo que falla a la hora de mantener la seguridad?
"Cuando no se le da prioridad a la seguridad en el presupuesto, las consecuencias tarde o temprano llegan", dijo a lanacion.com Walter Mario Dotti, presidente de la Cámara de Empresas de Monitoreo de Alarmas de la República Argentina (Cemara).
"En vez de pensar en la seguridad como una inversión, muchos muy erróneamente la consideran un gasto", agregó Dotti.
En el mismo sentido se expresó Aquiles Gorini, presidente de la Cámara Argentina de Empresas de Seguridad e Investigación (Caesi). "La seguridad en los countries se ha vuelto vulnerable porque no es suficiente. Buscar presupuestos más baratos puede llevarnos a contratar empresas que no pueden satisfacer las necesidades del lugar", sostuvo.
También Modesto Miguez, consultor en seguridad privada, explicó que "mantener el estándar de vida en un country es muy caro" y que "muchas veces se piensan los planes de seguridad a corto plazo y en relación al menor gasto, en lugar de la mejor inversión".
Claves para la seguridad. Hay varios aspectos fundamentales que se deben tener en cuenta para garantizar la seguridad en los barrios privados, según indicaron los especialistas.
En primer lugar, hay que llevar a cabo un estudio de seguridad. "Hay que conocer cuáles son las debilidades del lugar y hacer consultas para saber qué empresas están en condiciones de ser contratadas", indicó Gorini.
"En ese sentido, la categorización de los barrios es fundamental. Pero no como una jerarquía de mejor a peor, sino como una clasificación en relación al volumen, la cantidad de casas, de habitantes, el tamaño del parque automotor, el promedio de ingresos y salidas, y los servicios que tienen acceso al lugar", agregó el presidente de Caesi. En este aspecto, dijo, aún "no se ha avanzado lo suficiente".
Para Gorini, también se debería contar con la figura de un gerente de seguridad, que haría de nexo entre los habitantes del country y la agencia privada.
Otro de los aspectos esenciales para un buen plan de seguridad en barrios privados es "la implementación de un sistema electrónico, un servicio de monitoreo y la interrelación de estos sistemas con los vigilantes", según indicó Miguez.
"Cada barrio requiere un análisis específico, pero todos deben contar con un control estricto de porterías y perímetros, sin descuidar los espacios comunes", agregó Dotti.
Tendencias. En la provincia de Buenos Aires hay unos 540 countries, en los que se registran entre 30 y 40 robos por año. Debido a esta situación, muchos propietarios decidieron instalar alarmas particulares en sus casas, más allá del sistema de seguridad general del lugar.
"El aumento de la inseguridad experimentada en sitios de esta naturaleza ocasionó que parte de sus habitantes, para sentirse más seguros y tranquilos, hayan recurrido a la instalación de sistemas de seguridad monitoreados. En algunos casos, desde el mismo country, en otros, por empresas fuera del lugar. Y existen quienes, a modo de doble control, lo hacen simultáneamente de ambas formas", indicó Dotti.
Impacto en el valor. Los especialistas sostienen, además, que la ola de robos contribuye a una depreciación del precio del metro cuadrado.
"Uno de los ideales de vivir en estos barrios era la seguridad garantizada. Al no ser así, los precios de la tierra bajan", explicó Gorini.
También Miguez sostuvo que "muchos countries están teniendo que bajar los valores de las viviendas el precio por metro cuadrado por la inseguridad".
Avances y polémicas. Desde que se llevó a cabo una reunión entre el ex ministro de seguridad bonaerense Carlos Stornelli, Caesi y la Federaciones de Clubes de Campo (FCC), el pasado mes de marzo, comenzaron a instalarse los botones antipánico en los countries.
Los dispositivos deben estar presentes en todas las guardias, para que conecten directamente con la comisaría de la zona correspondiente.
"La colocación ha avanzado, estamos por lo menos en más de un 60 %", indicó Gorini y explicó que "las demoras se produjeron por incompatibilidades entre recepción y transmisión".
Según indicaron desde Caesi, hoy se venció el plazo establecido por la cámara para que las agencias cumplan con el compromiso de la instalación del dispositivo.
La entidad emitirá una nota a la autoridad de aplicación informando el grado de cumplimiento. "A partir de hoy, la Dirección General Fiscalizadora de Agencias de Seguridad Privada iniciará vía propia y policial, las inspecciones de verificación y sanción que pudieran corresponder a quien incumpla la norma", informaron desde la Cámara.
En esa reunión, también se reabrió el debate sobre la accesibilidad de la policía para el patrullaje de barrios privados. "La policía en situación de emergencia no necesita el permiso de nadie", aseguró Gorini, y se remitió a una ley que, según sostuvo "está en vigencia pero en desuso".
La normativa a la que hizo referencia es la Ley de Ordenamiento Territorial y uso del suelo, que en su capítulo V se refiere a los Clubes de Campo.
El artículo 67 sostiene que "en todos los casos se garantizará que los organismos públicos, en el ejercicio de su poder de policía, tengan libre acceso a las vías de circulación interna y control sobre los servicios comunes".
"Habría que conciliar un criterio entre la policía, las empresas privadas y la FCC", dijo Gorini.
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