
Los impuestos subieron hasta un 1140%
Además, la tasa municipal se incrementó un 126 por ciento; lo decidió la Dirección de Rentas bonaerense para barrios cerrados y clubes de campo
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Cuando Gustavo abrió la factura pensó que se trataba de una broma de mal gusto o de un error de imprenta. No era posible: si el trimestre anterior había pagado 31 pesos, ¿cómo podía ser que la boleta dijera que ahora debía abonar 354 pesos? No era una broma ni un error de imprenta, sino las nuevas boletas del impuesto inmobiliario que cobra la Dirección de Rentas bonaerense. La reciente revaluación de terrenos en barrios cerrados y clubes de campo multiplicaron fuertemente las tasas.
Gustavo tiene un lote en el barrio cerrado La Delfina, de Pilar. Es contador y, sin mucho esfuerzo, llegó enseguida a una conclusión asombrosa: su boleta se había multiplicado 11 veces. Algo así como un alza del 1140 por ciento.
Fue el segundo golpe en menos de una semana. Cuando recibió la abultada factura, estaba tratando de reponerse de la sorpresa del aumento en el impuesto municipal: había trepado de 24,26 pesos a 54,90. Es decir, una suba del 126 por ciento.
No fue el único ingratamente sorprendido. La mayoría de los vecinos de Pilar está en su misma situación. "Nadie dice que esté mal que hagan una revaluación razonable, pero en este caso el incremento fue demasiado -protestó Carlos Mazalán, uno de los miembros del consejo de administración de La Delfina-. Sobre todo, porque se trata de impuestos que incluyen servicios que el municipio no nos brinda, como alumbrado, limpieza o seguridad, tareas que las cumple el mismo barrio y que los vecinos pagan en sus expensas."
"La cuestión"
Mazalán precisó que los vecinos abonan 1800 pesos anuales en concepto de expensas por los servicios básicos, además de los 1500 pesos que dejan a la municipalidad local y los entre 1500 y 2500 pesos que aportan a la Dirección de Rentas bonaerense. "La cuestión es cómo vuelven estos impuestos a la gente... En La Delfina, pagamos casi un millón de pesos anuales de rentas y 400.000 a la municipalidad. ¿Para qué?", se preguntó.
Gustavo, que pidió reserva de su apellido, adelantó anteayer que los vecinos del barrio cerrado están preparando una nota para hacer un reclamo conjunto ante las autoridades bonaerenses.
El ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, Gerardo Otero, explicó a LA NACION que el impuesto inmobiliario urbano aumentó para este año en barrios cerrados, clubes de campo y emprendimientos similares. "Hay que pensar que lo que pagaba antes era muy bajo. Los clubes de campo se diseñaron en zonas rurales y pagaban como terrenos rurales", dijo Otero.
El funcionario admitió que la zona norte, en especial la de Pilar, por la cantidad de countries que se construyeron, resulta una de las más afectadas con la revaluación.
El secretario de Hacienda de la Municipalidad de Pilar, Daniel Ondarza, detalló que los nuevos cálculos intentan que la distribución del ingreso sea más equitativa. "No es un impuestazo -aseguró-. Si así fuera, no tendríamos facturas que bajaron de precio."
Ondarza explicó que se reformuló la forma de calcular la tasa: antes se consideraban los metros de frente y ahora se hizo una fórmula que combina la ubicación de la propiedad, los servicios que se prestan, la superficie, el uso y la valuación del terreno. Y reconoció que, en un mismo mes, la municipalidad y la gobernación les asestaron sendos golpes a los bolsillos de los contribuyentes.
"Había muchas inequidades. Un hipermercado estaba pagando una tasa bimestral de $ 60; el Sheraton pagaba $ 192 pesos mensuales; el Complejo Village Pilar pagaba $ 350 mensuales, y las propiedades situadas cerca de la plaza abonaban $ 11 bimestrales. Calculamos que teníamos 45.000 partidas cuya tasa era inferior a los 3,50 pesos mensuales... Eran números irrisorios para cualquier otro municipio. Esto genera aumentos bastante importantes, pero también bajas: un terreno muy grande y baldío pagaba $ 70 y ahora paga menos. Unas 30.000 partidas bajaron su importe", agregó Ondarza.
Situaciones disímiles
Sabe que los efectos de cualquier incremento son similares: antipáticos. "Hay aumentos del 10 por ciento, otros del 300 y otros del 1000%. Como el cálculo depende de tantos factores, es relativo", opinó el secretario de Hacienda. La novedad empezó a conocerse a mediados del mes que hoy concluye, cuando llegaron las primeras facturas a los contribuyentes.
"Esto atenta contra vecinos que no son potentados; contra la economía familiar de gente que se fue a esas zonas para mejorar su calidad de vida, sin que le sobre nada", refunfuñó Mazalán.
Ondarza es funcionario del flamante gobierno de Humberto Zuccaro, que asumió el 10 del mes último. Allí viven unas 220.000 personas y se calcula que se instalaron unos 90 barrios cerrados. La reforma tributaria fue una de las primeras medidas del intendente de Pilar. "Creemos que Pilar era una especie de paraíso fiscal. Muchos hicieron inversiones en el distrito teniendo en cuenta que las tasas son muy bajas. ¡No puede ser que Pilar tenga un presupuesto anual de 52 millones de pesos con la inversión que tiene! Es más bajo que San Miguel o Tigre", dijo Ondarza.
Otero aclaró que los aumentos no eran similares en todos los countries y que la emisión total del impuesto hará ingresar en las arcas municipales unos 40 millones de pesos. "El promedio implica aumentos de entre el 60 y el 70 por ciento", agregó.
Los cálculos de los vecinos, en cambio, tienen tres cifras. "Mi factura aumentó más de un 1100 por ciento... Y la de la Municipalidad de Pilar tiene un 126 por ciento de aumento", detalló el contador, y agregó: "Esto es ridículo. No hay un cálculo razonable. De números entiendo, y lo primero que hago es calcular porcentajes... Esto me dejó espantado. No hace falta estudiar cinco años de contabilidad para darse cuenta de que es una locura pagar 11 veces más cuando yo sigo teniendo el mismo lote", lamentó Gustavo.
El aumento hace prever que el porcentaje de quienes paguen será inversamente proporcional al aluvión de reclamos que recibirá su cartera.
"El cumplimiento del pago del impuesto inmobiliario viene subiendo, pero haremos un seguimiento estricto: si se cae en primera cuota, intimaremos inmediatamente", adelantó Otero.
Ricardo Newton vive desde hace algunos años en Los Lagartos. Dijo sentirse muy incómodo por esta desagradable sorpresa. "Supongo que a todos les vino el aumento, y no creo que nadie esté contento con la novedad, menos aún cuando uno vive en un barrio cerrado donde vos te proveés de todos los servicios y cuando vas a Pilar encontrás las calles llenas de pozos", se quejó. Ondarza le respondió: "Los vecinos de los countries se quejan porque no reciben servicios directos, pero sí reciben servicios indirectos. El municipio no deja de asfaltar al que no paga y le asfalta al que cumple. Afuera también hay gente, y las cosas se hacen con los recursos de todos".
"Creo que está bien que aumenten los impuestos que estaban atrasados, pero no en semejantes magnitudes. Porque una familia de clase media que destina 200 pesos a pagar dos impuestos muchas veces no puede, de la noche a la mañana, pagar 400 o 500. Esa es la clave: que los impuestos sean pagables. A los que se fueron a vivir a un barrio privado haciendo un esfuerzo, cansados de los robos, no los pueden calificar de ricos. El Estado cobra esos impuestos, entre otras cosas, y como dicen las boletas, para dar seguridad, pero no la brinda", fue la queja de Rodrigo, otro de los vecinos.





