
Manos arrugadas que hacen milagros
Un centro de jubilados de Lanús Este recibe juguetes viejos y los recicla; en cinco años se repararon 30.000 muñecos
1 minuto de lectura'
A los 81 años, Julia Juan está contenta de haber conseguido trabajo. No le importa tener que tomarse el colectivo ni caminar diez cuadras de ida y otras tantas de vuelta. Pone en práctica el oficio que aprendió durante toda su vida, el de costurera. Y recibe un pago invaluable: la sonrisa de miles de chicos que estrenan juguetes .
Julia es uno de los más de veinte "Abuelos del corazón". Un conjunto de manos arrugadas que hace el milagro de convertir juguetes viejos y rotos en chiches de estreno.
Son miembros del Centro de Jubilados y Pensionados General Madariaga, de Lanús Este, y recuperaron 30.000 juguetes en cinco años. "Mi idea era que el centro de jubilados sirviera para hacer docencia y no sólo recreación", contó Ricardo Scribano. Eso se propuso cuando asumió como presidente del centro. Y lo logró.
Hace cinco años Ricardo sufrió un infarto. El mal trago le hizo ver algo y quiso que otros lo vieran: "Además del amor de mis hijos y mi familia, estos abuelos me dieron tanto cariño que me puse a pensar cómo podía hacer para que la Argentina supiera que los abuelos no son descartables".
Reunió a las abuelas y les planteó la idea de reciclar juguetes. "No estaban convencidas de que podían... Eran capaces, pero tenían miedo. Yo quería que el país supiera lo que podíamos hacer si nos uníamos", recordó Ricardo.
Así empezaron. Hoy llevan reciclados 30.000 juguetes. Además, cosieron 1000 juegos de sábanas y 500 ajuares para servicios de neonatología.
Sin embargo, tienen otro archivo imposible de cuantificar: el de los recuerdos, el de las anécdotas. "Hace dos años que somos padrinos de un hogar de nenas, de entre uno y 16 años, en Chivilcoy. Les festejamos los cumpleaños de 15 a ocho chicas. Fue increíble", recordó Ricardo hasta que la emoción le ahogó la voz.
También apadrinan hospitales del conurbano, al Garrahan, a un hogar de Gualeguaychú. "Nuestra meta es llevar 4000 juguetes a Merlo antes de que terminen las clases", agregó.
En el taller nadie habla de dolores. Como hormiguitas, las abuelas toman medidas, sulfilan, cosen durante horas y horas.
Modelos exclusivos
"Cada muñeca lleva un modelo exclusivo", aseguró Irma, de 76 años. No en vano fue modista durante toda su vida. Y aunque tiene cuatro hijos, doce nietos y seis bisnietos, la llena de orgullo este trabajo: "Parece mentira el amor que nos dan estos chicos".
Para Ana, de 82, el trabajo no se acaba cuando sale del centro de jubilados. Empieza. Siempre se lleva sábanas para coser. "Mi oficio es el de pantalonera, desde los 11 años, pero ahora resulta caro y ya casi no hay trabajo. Hace siete años, Fina me invitó a venir y estoy encantada. Somos como una familia. Comemos, pasamos la tarde juntos trabajando. Y todo es para los chicos."
Fina Scarcella empezó a coser a los nueve años. Se pasó varias noches sin dormir para entregar a tiempo los trabajos. Ella marca y las demás cosen. Y Ricardo sigue todo el proceso de cerca. Con dulzura, pero con firmeza, marca el paso del trabajo. Es casi una deformación profesional: trabajó 43 años en Fabricaciones Militares...
Antes de que se les tomen las medidas, las muñecas viejas se ponen en condiciones en la cocina-comedor del centro. Se lavan las muñecas, se les limpian las uñas con un cepillo, el pelo se lava con champú y desenredante. Allí también se hacen milagros.
Tita saca y pone cabezas. Alba lava y embolsa peluches. Araceli peina. Teresita "fabrica" las piezas de rompecabezas que faltan. Lidia va de un asiento al otro, donde haga falta.
¿Qué necesitan? "Juguetes por ahora, no. Precisamos pilas para juguetes, retazos, cintas, bolsas de polietileno transparente, cajas para transportar los muñecos reparados, puntillas, elásticos, y ropa y calzado para chicos en buenas condiciones", enumeró Ricardo. Su teléfono es el 4247-0746.
Se despiden y siguen cosiendo. Puntada tras puntada, los "Abuelos del corazón" construyen el milagro.
Para dar una mano
Tarjetas solidarias. Jornada de capacitación.
- Tarjetas solidarias. La Fundación Hospital de Pediatría Juan P. Garrahan inició su Campaña de Tarjetas Navideñas y Año Nuevo 2002/2003. Con la venta de las tarjetas se sostiene la Casa Garrahan, un hogar destinado a los niños y madres del interior del país, pacientes ambulatorios de los tres hospitales de niños de Buenos Aires. Este año, los fondos recaudados serán destinados a la adquisición de equipos de alta complejidad.
Es importante recordar que Alegrías SA es la única empresa autorizada para la comercialización y distribución de las tarjetas navideñas de la fundación. Los pedidos se reciben en Venezuela 1164, piso 1°, en el mail alegrias@alegrarte.com.ar o por el teléfono 4384-9500.
* * *
- Jornada de capacitación. Los Derechos del Niño y la Protección Integral de la Niñez será el tema de una jornada de capacitación organizada por OPAM, Propuestas y Cippec para el próximo miércoles, a partir de las 9.
Por la tarde serán presentados los resultados de un diagnóstico sobre la situación de indocumentación de niños y adolescentes y sus consecuencias.
La entrada es libre y gratuita, con inscripción previa, por el teléfono/fax 4393-1020 o escribiendo al e-mail propuestas2000@fibertel.com.aro aainfancia@hotmail.com
1
2Detox digital: el tratamiento que recomiendan para adolescentes con excesiva dependencia de las pantallas
3Ciudadanía italiana: Hito Mundial, el Estudio De.Martin & Asociados gana el primer juicio luego de la entrada en vigor de la Ley 74/2025 y rescata a millones de descendientes a nivel global
- 4
¿Hay paro en el aeropuerto de Ezeiza este jueves 26 de febrero?



