
Matan a otro comisario de la bonaerense
Un oficial inspector fue gravemente herido de tres tiros; ambos hechos ocurrieron en Lanús y en extrañas circunstancias
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Un comisario de la policía bonaerense muerto y un oficial inspector de la misma fuerza gravemente herido es el resultado de dos extraños enfrentamientos en los que los agentes del orden fueron interceptados por delincuentes en el partido bonaerense de Lanús.
Jorge Abel Etcheverry, un comisario de 43 años, falleció luego de recibir catorce impactos de bala, en tanto que el oficial inspector José Senia, que investigaba la muerte de su colega, fue herido de tres tiros y anoche se debatía entre la vida y la muerte. Los casos despertaron no pocas sospechas entre los investigadores, que no se atrevían a descartar otras hipótesis, entre ellas la de ataques por encargo.
Hasta el propio Juan Pablo Cafiero, ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, se mostró cauto al hablar sobre ambos casos cuando anoche fue entrevistado en el programa televisivo "Detrás de las noticias". "Hay cuestiones que todavía no puedo adelantar, pero llama la atención la violencia desproporcionada del ataque a Etcheverry", sostuvo el ministro.
Las fuentes consultadas por LA NACION destacaron varios puntos oscuros que, al parecer, sustentan las dudas.
- Etcheverry fue encerrado por dos vehículos en los que viajaban, al menos, cinco delincuentes. No es habitual un procedimiento de tal envergadura en un robo "al voleo", dicen los investigadores.
- Uno de esos vehículos apareció abandonado a pocas cuadras del sitio en el que se produjo el tiroteo. Llama la atención que los maleantes hayan preferido continuar la huida en el auto del policía que acababan de matar.
- El vehículo en el que se desplazaba Etcheverry -un VW Gol- tras ser hallado quemado en un descampado en el partido de Quilmes, fue trasladado de inmediato a un depósito del Poder Judicial en Lomas de Zamora, donde se le realizarían los peritajes correspondientes. No fue ése el procedimiento utilizado en el caso del industrial Jorge Fernández Prieto, cuyo BMW fue restituido a la familia apenas unas horas después del mortal asalto.
- Finalmente, anoche, en la comisaría actuante no estaba redactado aún el parte urgente (PU) en el que debían dar cuenta del homicidio. Una calificada fuente policial confesó a LA NACION que esa demora se produjo porque no estaban claras las circunstancias en las que fue atacado el comisario Etcheverry.
Según se supo, el comisario repelió el ataque hasta que se quedó sin balas. En esa circunstancia fue herido por los malvivientes, que antes de emprender la fuga se acercaron al cuerpo de Etcheverry para rematarlo de un disparo en la cabeza. El cuerpo del infortunado policía presentaba 14 impactos de bala, en tanto que 24 casquillos de munición servida fueron encontrados en el lugar del tiroteo.
Con Etcheverry ya suman 30 los policías provinciales asesinados en lo que va del año. El comisario había participado, el 26 de junio último, de los incidentes registrados en inmediaciones de la estación Avellaneda del ferrocarril en los que resultaron muertos dos piqueteros.
Según dijeron fuentes policiales, Etcheverry -vestido de civil- salió de su casa, en la localidad de Luis Guillón, en Esteban Echeverría, en su automóvil Volkswagen blanco. Se dirigía a la comisaría 8ª de Lanús, en Villa Obrera, que estaba a su cargo. En el camino se detuvo en una librería para comprar algunas cosas que se necesitaban en la seccional y cuando transitaba por la intersección de las calles Oyuela y Acevedo -en Villa Barceló, ya en el distrito de Lanús- fue interceptado por dos vehículos. Dos hombres se subieron al auto de Etcheverry que, a las pocas cuadras, se arrojó del coche. Allí comenzó el tiroteo. En pocos segundos hubo más de 20 disparos, de acuerdo con la información policial.
El VW Gol de Etcheverry fue hallado incendiado en la localidad de La Cañada -partido de Quilmes- junto a un Gacel -también quemado- utilizado por los delincuentes.
Por la noche, el oficial inspector José Senia resultó gravemente herido en Remedios de Escalada, también partido de Lanús, al ser interceptado por dos vehículos de los que bajaron tres sujetos que dispararon sobre él.
Senia, de 36 años, luchaba por su vida en el Hospital Churruca de la Capital Federal. El hecho ocurrió alrededor de las 20.30 en la esquina de las calles Flores y Estrada, de Remedios de Escalada.
Los disparos destruyeron el parabrisas del auto del policía, que al intentar bajarse para repeler el ataque recibió dos tiros en el abdomen y otro a la altura del omóplato, muy cerca de la médula espinal.
En un primer momento, el policía fue llevado al hospital Evita, de Lanús, pero debido a su grave estado fue derivado en un helicóptero al Hospital Churruca donde, al cierre de esta edición, permanecía internado en una sala de terapia intensiva.





