
Murió Tálice, figura señera de la cultura
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Roberto Tálice, fallecido ayer a los 97 años, fue una personalidad que mostró riquísimas facetas en muy variados campos de la cultura. Fue periodista de nota, prolífico y ameno autor teatral, director de más de 200 obras de teatro, guionista y crítico de cine, impulsor de la actividad gremial, en la que bregó incansablemente por los derechos de autor, académico, conferencista.
Pero reseñar sus múltiples actividades no pintaría al Tálice que todos querían y respetaban: el hombre de alma grande y generosa, el conversador de la bohemia porteña que recordaba con precisión hechos y anécdotas ancladas en sus afectos, el amigo de exquisito don de gentes, el espíritu inquieto siempre dispuesto a embarcarse en empresas de bien común.
Durante más de treinta años fue para todos la figura y la voz de la Sociedad General de Autores de la Argentina (Argentores), cuya conducción ejerció con gran aceptación, y desde 1995 era presidente honorario de la entidad.
Fue también uno de los fundadores de la Academia Nacional de Periodismo, cuya vicepresidencia ejerció y a la que aportó lúcidos comentarios hasta hace pocas semanas.
Hace apenas un mes, el presidente de la Nación lo declaró "personalidad emérita de la cultura argentina".
Tálice había nacido en Montevideo el 15 de marzo de 1902. Ya en 1915, a los 13 años, estrenó su primera obra teatral, "La nena", en su ciudad natal, donde se inició en el periodismo estudiantil.
Al comenzar los años 20, viajó a París. Esa experiencia la contó con humor décadas después en su libro "París bien vale una musa".
Sus años en Crítica
En 1923 vino a Buenos Aires, donde al poco tiempo estrenó su obra teatral "Los puritanos". Invitado por Natalio Botana, el joven Tálice ingresó en la redacción de Crítica, donde brillaban Jorge Luis Borges, Roberto Arlt, Horacio Rega Molina, Conrado Nalé Roxlo... Allí fue jefe de espectáculos.
"Tengo más recuerdos que si tuviera mil años", dijo en 1982 a La Nación , haciendo suya una frase de Baudelaire. Y sus memorias de aquella vida bohemia de los años de Crítica, donde se siente el olor a tinta de las rotativas y el humo espeso de los cafés, quedaron impresas en "100.000 ejemplares por hora". Y también en "El Malevo Muñoz (mi amistad con el poeta de la crencha engrasada)".
Siguió incursionando en el teatro. Entre su centenar de obras pueden citarse "John, Jean y Juan", "La Machorra", "Don Juan se confiesa", "Los caminos de Dios", "Amor todas las noches" y "Tempestad". Y dirigió más de 200 obras, con actores como Nélida Franco, Rosa Rosen, Luis Arata, Santiago Gómez Cou y Olinda Bozán.
Tálice fue fundador y presidente por varios períodos de la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina y fue jurado en festivales internacionales de cine, como los de Berlín, San Sebastián y México. Dirigió el noticiero "Sucesos argentinos".
Fue también vicepresidente de la Casa del Teatro, cofundador y directivo de la Feria del Libro, director de LS11 Radio Provincia y de la Comedia de la Provincia de Buenos Aires, asesor de la Comedia Nacional.
Integró la Academia Porteña del Lunfardo. Pero su versación lingüística no se limitó al habla porteña; se manifestó en traducciones y adaptaciones de obras de Pirandello, Shakespeare, Wilde, Coward y otros autores de varias nacionalidades. Dio innumerables charlas en universidades de Europa y de América, y en 1990 fue declarado ciudadano ilustre de Buenos Aires.
El sepelio se efectuará en la Chacarita, hoy, a las 11.






