
Murió tras ser violada la niña hallada en Río Cuarto
Esperan resultados del test de ADN para determinar si el cuerpo es el de Lorena Avila, pero casi no hay dudas.
1 minuto de lectura'
CORDOBA.- Pese a que aún no se informó oficialmente, las fuentes consultadas casi no dudan: el cadáver hallado en Río Cuarto es el de Lorena Micaela Avila y la causa de su muerte fue un paro respiratorio seguido de un colapso cardíaco, que en este caso sobrevino por la violación a la que fue sometida la niña.
Los padres de la pequeña se aferran a un hilo de esperanza y rezan por un milagro: que el cuerpito encontrado en Río Cuarto, donde vive la familia, no sea el de ella. Sin embargo, fuera del núcleo familiar, ya nadie duda de que se trata de la nena de tres años secuestrada el 14 de febrero último, violada y muerta supuestamente esa misma noche.
Tal certeza todavía no ha sido escrita en un certificado oficial de los forenses ni confirmada por la Justicia, que remiten su resolución final a un análisis de ADN, que demorará no menos de 20 días. Pero en conversaciones en las que se ha pedido reserva, en todos esos ámbitos está instalada la convicción de que el cadáver pertenece a la niña cuya desaparición el último verano motivó que, como nunca antes sucedió, fueran infructuosamente revisadas todas las casas de la ciudad, donde viven 150.000 habitantes.
"Es ella", confirmó en voz baja una fuente del Cuerpo Forense. Los exámenes practicados desde anteanoche arrojaron contundentes coincidencias que virtualmente indican que es Micaela. "El pelo, la dentadura, una pequeña cicatriz en el mentón, la talla, la edad y la época de la que data la muerte nos ponen ante esa triste evidencia", añadió el confidente.
Los padres, Héctor Avila y Dora Noemí Guzmán, se han encerrado en el mutismo y el periodismo ha respetado esa actitud. En algún contacto fugaz, Avila dijo que presentía que el cuerpo encontrado no es el de la chiquita y que ésta sigue viva.
Cuando fueron para su reconocimiento en la morgue del Hospital Central, la mujer habría quebrado en llanto al ver la cicatriz en el mentón y una "gomita blanca" con la que tenía recogido el pelo Micaela el día que fue llevada del umbral de su casa por un sujeto alto, morocho y de mediana edad, según los testigos. Una vecina supuso que era el abuelo.
Sin embargo, después de ese duro momento se ha informado que los padres no reconocieron el cuerpo de la pequeña. "Aunque tampoco lo descartaron rotundamente", advirtió alguien que presenció el acto.
La certificación definitiva, en consecuencia, depende de la prueba de ADN, para la cual los forenses recogieron ayer las muestras y las enviaron a esta ciudad, donde serán practicados los análisis.
No obstante esa obligada espera del resultado de la prueba de ADN, el fiscal Luis Cerioni pedirá hoy al juez de turno que abra la causa judicial por el hallazgo del cadáver.
El magistrado, Eduardo César Bustamante, es el mismo que llevó las causas por otros graves episodios delictivos en Río Cuarto: hace unos años, el asesinato de seis empleados cuando fue asaltada una sucursal del Banco Popular Financiero y, más recientemente, el homicidio del matrimonio Cardarelli, cuyos cuerpos fueron quemados en su automóvil.




