
Nadie castiga el mal estacionamiento de motos en las veredas de la ciudad
La policía admite que no labra actas por esta infracción porque no hay lugar para aparcar estos rodados
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El escenario se repite en un sinfín de cuadras de la Capital: motos estacionadas por sus dueños sobre la vereda, en franca violación de la normativa vigente, lo que obstruye el paso de los peatones y, en consecuencia, es motivo de quejas frecuentes de los vecinos porteños.
Esta infracción, hoy, prácticamente no se castiga: las multas labradas por el estacionamiento de estos rodados en la acera representan casi el 1% del total de las faltas sobre automóviles y motos en la Capital, que en lo que va del año sumó cerca de 1.200.000 actas, siendo el mal estacionamiento, justamente, la primera causa de infracciones. De las 65.260 multas labradas a las motocicletas (hay unas 100.000 en la Capital, según fuentes del gobierno porteño), sólo 11.405 fueron por estacionar sobre la vereda, indicaron a LA NACION en el Ministerio de Justicia y Seguridad de la ciudad.
La norma sobre el estacionamiento de las motos es muy clara. La ley 2148, que estableció el Código de Tránsito y Transporte de la ciudad, especifica que estos rodados "...no deben circular por aceras ni por áreas reservadas exclusivamente a peatones".
En cuanto al estacionamiento de los ciclomotores, rige la misma norma que para los automotores, "excepto donde existan sectores demarcados especialmente para estos vehículos, en los que sólo se podrá estacionar en ellos. En el caso de los ciclomotores que se utilicen para la actividad de entrega a domicilio de mercadería o cosas, pueden acceder por la acera hasta el lugar de destino con el motor detenido y por el tiempo estrictamente necesario para cumplir dicha operatoria....", se aclara.
Pese a la prohibición, las veredas son usadas como sitio provisorio para dejar las motos, algo que las autoridades policiales no castigan. "No multamos porque el que está en moto no tiene lugar para dejarla. Es así", dijo a LA NACION un agente de la Policía Federal apostado en una cuadra de la avenida Santa Fe. Algo es cierto: en la calle faltan los lugares estrictamente delimitados para estacionar las motos a los que hace referencia la normativa vigente.
En el Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación -estructura dentro de la cual está la Policía Federal Argentina- se indicó que si bien existe la ordenanza, el gobierno de la ciudad no tiene estacionamientos aptos para las motos en el micro y macrocentro, donde circula un gran volumen de motocicletas. "Cada día transitan por allí miles de motos de servicios de mensajería, y para no impedirles cumplir con su trabajo algunos agentes hacen la vista gorda", dijo una calificada fuente del ministerio.
LA NACION recorrió distintos barrios de la Capital y constató que hay sitios donde las motos mal estacionadas obstaculizan la visibilidad, como ser en las esquinas. Algunas están sujetas con cadena y candado a los postes que indican la nomenclatura de las calles o a los semáforos, incluso sobre las rampas para discapacitados.
Por caso, en la avenida Santa Fe, desde Scalabrini Ortiz hasta la avenida 9 de Julio, es abundante la presencia de estos rodados sobre las veredas, en ambas manos. Lo mismo ocurre en las avenidas Corrientes, Cabildo, Belgrano y Rivadavia, entre otras calles y arterias donde se suele advertir esta problemática.
Qué hará el macrismo
"La ley de tránsito vigente en la ciudad prohíbe el estacionamiento de motos en las veredas y, por lo tanto, debe cumplirse. No puede haber excusas. Es necesario respetar al vecino, y si uno se encuentra con una moto estacionada frente a su casa o que le impide a una mamá con su bebe en cochecito caminar por la vereda, es una falta de respeto, además de un peligro. ¿Qué pasa si una de esas motos de gran cilindrada que vemos todo el tiempo estacionadas en las veredas se cae sobre un menor o un anciano?", dijo a LA NACION el diputado macrista Daniel Amoroso, presidente de la Comisión de Tránsito y Transporte de la Legislatura porteña.
Consultado el legislador sobre qué hará el macrismo para revertir esta situación, explicó: "Hay que hacerle entender a la gente que las leyes están para cumplirse. Si durante el gobierno anterior esto no pasaba, ahora es otra historia. Nuestro compromiso es, precisamente, lograr que las normas se cumplan. Parte de esto es también el compromiso de Pro: promover la educación vial desde la infancia y, por otro lado, la necesidad de hacer cumplir las leyes como corresponde y cobrar las multas cuando se debe hacer. Si no, no hay respeto por los vecinos".
Efímero permiso por decreto
- En 1955, por un decreto firmado por el entonces presidente, el general Juan Domingo Perón, se permitió en todo el territorio nacional el estacionamiento de motocicletas en las veredas o aceras públicas. Ese resolutorio, que lleva el N° 3202, fue dictado a propósito de que en aquel año se comenzó a vender la motocicleta Siambretta, a la que en aquel momento se caracterizaba como el vehículo de transporte del "obrero peronista" por excelencia. El decreto en cuestión fue derogado una vez derrocado Juan Perón por las Fuerzas Armadas, el 16 de septiembre de 1955.





