Nequi Galotti, la anfitriona
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“Siempre pensé que, cuando crecieran mis hijos, iba a recuperar el tiempo para el ocio, pero descubrí que tiene que ver con mi personalidad, siempre me estoy poniendo cosas: busco trabajar, estar ocupada, estudiar algo”, cuenta Nequi Galotti, que en 2017 estrenó una marca de ropa low cost. “Es algo que me habían propuesto durante muchos años, pero como mi prioridad era criar a mis hijos, lo hice recién a los 57”. Explica que, a pesar de que ocupa el 90% de su tiempo libre, lo hace con ganas. “Durante el año trabajo tanto que no me da la más mínima culpa disfrutar del descanso”, razona. Durante 25 años, Nequi se despertó a las seis de la mañana para desayunar con sus hijos y llevarlos al colegio: primero Luis (31), luego Miguel (29) y finalmente Santos (17), recién egresado. “Fue una elección mía, algo que disfruté enormemente y parte de mi momento de gozo y placer”, cuenta sobre la rutina matinal. “Fue muy lindo compartir con mis hijos las distintas instancias: repasar la lección en el auto, escuchar las noticias juntos en la radio AM o dejarme aggiornar por la música que ellos me mostraban. Fueron momentos muy divertidos y muy lúdicos”, dice, no sin cierta nostalgia. Del colegio de los chicos, Nequi solía ir directo al gimnasio, hasta que empezó con Los ángeles de la mañana y tuvo que encontrar nuevos rituales para seguir con la actividad física. Ahora, disfruta de hacer yoga y salir a andar en bici. “Cuando me dicen que estoy bien parada o que tengo buen porte, se lo debo al tipo de yoga que hago desde hace años –intermitentemente, aclara–, el iyengar. Y salir en bici me encanta también”, expresa la eterna deportista.
“Este año, en vez de irnos de vacaciones a la playa, nos vamos a Madrid, a ver a mi hijo mayor, que vive allá desde hace dos años”, cuenta la ex modelo, emocionada de poder visitar a Luis al fin, sin importarle el frío europeo. “El plan es más familiar, bien íntimo, del encuentro, salir a comer y pasear”. Con Miguel, comparten alguna que otra clase de yoga y ahora trabajan como socios en By Nequi; se complementan muy bien en lo laboral. “Nuestra casa siempre está abierta para todos: los tuyos, los míos, el nuestro. La familia no necesita una invitación para venir. Acá el encuentro es muy propicio. Nada más lindo que recibir visitas de la gente que quiero. Podemos estar charlando relajados en el living, escuchando música, disfrutando de la pileta”, dice.
“También nos gusta ir a comer afuera. Salir es un programón, y nos juntamos mucho con matrimonios amigos”, cuenta sobre las salidas que comparte con su marido, Bartolomé. “Tenemos restaurantes para días de tormenta y para días luminosos. Si llueve un domingo al mediodía, los que me conocen saben dónde encontrarme”, agrega. Pero ojo, que para el matrimonio Mitre-Galotti, quedarse en casa también es un gran programa, especialmente desde que descubrieron Netflix. “Es un momento de ocio maravilloso”, admite sin culpa. “También me encanta estar sola, así como me gusta estar acompañada. Creo que la soledad –la de los momentos elegidos– es maravillosa”, concluye Nequi.
Ping Pong
¿Un viaje pendiente? El Lejano Oriente. No conozco nada de China ni Japón y me encantaría recorrerlos, además de visitar sus capitales. También quiero conocer la India e ir a hacer yoga a Rishikesh. Y otro pendiente es ir a París con mis tres hijos, una ciudad que amo y conozco mucho.
¿Tres cosas que hay en tu mesa de luz? Libros (empezados y pendientes), papeles importantes y el despertador.
¿No salís de tu casa sin...? El teléfono. Por ejemplo, cuando voy a andar en bicicleta es lo único que llevo.
¿Tu caballito de batalla en la cocina? Durante años los tuve engañados a mis hijos, cada domingo les decía que les iba a hacer una “pasta al óleo”. En realidad, solo hacía tallarines y les agregaba unas verduritas cortadas y un buen aceite de oliva.
¿El trámite que más odiás? El banco. Soy de la generación que hacía los trámites en el banco y me cuesta hacer las cosas desde la computadora. De a poco voy aprendiendo, pero generalmente termino yendo a que me expliquen cómo hacerlo.
¿Outfit preferido de entrecasa? Ropa cómoda. No me gusta estar ajustada, me encanta la ropa floja, desde siempre. Además, me parece mucho más glamorosa y elegante la cosa lánguida.
¿Algo que tus hijos heredaron de vos? La altura es algo que les imprimí a todos. También hay algo de la formación y la crianza que veo reflejado en ellos.
¿Un TOC? Que todo esté limpio y prolijo. Cuando viene gente a comer, no me voy a dormir sin pasarle un trapo al piso. Los fines de semana no tengo ayuda en casa y jamás dejé un plato sucio. A lo sumo, si estoy cansadísima, los dejo secándose. Si no, hasta los guardo.
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