
Palermo Viejo, un nuevo polo turístico
Algunas casas particulares, recicladas y rediseñadas, ofrecen alojamiento y desayuno a precios económicos
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Palermo Viejo, también rebautizado como el Soho porteño, atrae a los turistas extranjeros con sus locales de diseño, sus bares que no cierran durante la noche, una plaza siempre animada. Ahora se suman los hospedajes del estilo bed & breakfast, que ofrecen descanso y hospitalidad fuera del ajetreo del centro.
En los últimos tiempos, San Telmo y los barrios del centro cedieron parte de su monopolio en este mercado del alojamiento turístico que ofrece alojamiento más desayuno a precios módicos.
Así es como, aunque queda lejos de Caminito y de los edificios históricos de Buenos Aires, Palermo se está abriendo camino como un lugar en donde los extranjeros también hacen base.
En una casa chorizo
Mariana Alfaro, una joven licenciada en Turismo que trabajó en el hotel Sheraton, es una de las pioneras de la zona: recicló una típica casa chorizo construida en 1925 donde hasta los años 70 funcionó un conventillo.
Allí fundó Como en casa, un bed & breakfast ambientado como cualquier casa reciclada del barrio, con once habitaciones, patio y jardín, en Gurruchaga 2155.
Sus clientes son amantes del arte, el diseño y la arquitectura. Les gusta salir a comer o a tomar algo en un barrio donde pueden tener contacto con las verdaderas costumbres porteñas, lejos de los estereotipos turísticos.
"Les interesa alojarse en un barrio porque quieren escapar del turismo de masas. Están cansados del cartón pintado: buscan experiencias nuevas, estar en contacto con nuestra cultura. Por eso viajan en colectivo o en subte, en lugar del taxi, porque les gusta la experiencia", opinó Mariana.
En una cuadra de Palermo con casas que tienen fachadas de colores, María Bautista y Pablo Piglia dirigen Malabia House, un "design bed & breakfast", con servicios de habitación las 24 horas, sala ejecutiva y 15 habitaciones con baño en suite o privado.
Su fuerte son los clientes que trabajan en producciones cinematográficas, escritores, corresponsales extranjeros, diseñadores y buscadores de antigüedades y de obras de arte.
"Los extranjeros buscan lo diferente. Recoleta y Caminito les gustan mucho, pero hay muchos robos. Acá, en cambio, se sienten seguros. Les gusta salir a comer o a tomar algo y poder volver caminando, sin miedo de que les pase algo", opinó Bautista.
El bed & breakfast ocupa una casa de fin del siglo XIX donde funcionó un hogar de señoras de la iglesia Santo Domingo, en Malabia 1555. Es una vivienda característica de la zona, con sus habitaciones de cuatro por cuatro y sus patios con plantas, que fue totalmente reciclada.
El Gobierno de la Ciudad, consciente del magnetismo que la zona ejerce sobre los extranjeros, edita dos mapas en los que se incluyen todos los negocios del barrio, discriminados por rubros. La lista incluye locales de diseño, indumentaria, gastronómicos, teatros, hospedajes, lugares para bailar tango y rarezas como viveros de plantas exóticas, peluquerías donde también se hacen tatuajes y masajes, tiendas de aromaterapia y negocios especializados en manicuría o confección de mapas.
Surge un nuevo producto
El subsecretario de Turismo de la Ciudad, Jorge Purciarello, dice que Palermo es "un nuevo producto de la ciudad". Y continúa: "El turismo tuvo una explosión tan rápida como la del barrio. Todavía no es masivo, pero puede llegar a serlo, debido al auge de compra que ahora se genera en la ciudad para los extranjeros".
Según el funcionario, el barrio convoca principalmente a viajeros provenientes de Estados Unidos, Alemania y Gran Bretaña. "Es una zona muy identificada en las guías para jóvenes de esos países; viene gente de un promedio de edad de 40 años, la mayoría con altos niveles de estudio, amantes del arte, la moda y el diseño. Se llevan una grata sorpresa con la actividad nocturna que hay en el barrio", dijo Purciarello.
Para afianzar el desarrollo turístico de Palermo Viejo, el gobierno guarda en carpeta varios proyectos. El más ambicioso consiste en crear un museo del vino, en un predio situado en Santa Fe y Juan B. Justo donde funcionaban las ex Bodegas Giol, hoy abandonadas. La idea es armar un museo, en coordinación con la Asociación Vitivinícola Argentina, donde, además de conocer aspectos de la historia de la bebida, se puedan comprar vinos y degustarlos.
Paseo de vinos y comida
"Podría formar parte de un gran paseo gastronómico que se está armando -se entusiasma Purciarello-, porque se conecta con los restaurantes de Palermo Hollywood. Además, serviría como nexo para que los turistas se acerquen a la mezquita, un atractivo que hoy no está explotado."
Por otro lado, Turismo está ultimando detalles con la fundación Borges para armar un circuito borgeano que recorrerá la casa en la que vivió con sus padres, el zoológico donde el poeta visitaba la jaula de los tigres y, desde allí, se dispare hacia otros lugares de la ciudad que tengan la impronta del escritor.
Precios en pesos
Alpino Hotel: la habitación single cuesta $ 60 y $ 78 es el precio de la doble. Cabello 3316. Teléfono: 4802-5151.
Hotel Pacífico: habitación single $ 35 y $ 45 sale la doble. Oro 2554. Teléfono: 4771-4071.
Palermo Hotel: cuesta la habitación simple $ 40 y $ 50, la doble. Godoy Cruz 2709. Tel.: 4774-7342.
Hotel Panamé: habitación simple $ 38 y $ 45 la doble. Godoy Cruz 2774. Tel.: 4771-4041.
Hospedaje Miño: habitación simple $ 25 y $ 30 la de base doble. Gallo 1258. Tel.: 4962-3673.
Hospedaje Rovaro: habitación simple $ 20 y $ 30 la doble, precio sin desayuno. Chenaut 1980. Tel.: 4771-8103.
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