Pena de 29 años por robar un blindado
La fijó un tribunal a uno de los tres autores que cometieron un asalto con una ametralladora antiaérea
1 minuto de lectura'
Los integrantes de una banda que intentó robar un camión de caudales en el barrio de La Boca, hace un año y medio, y que estaban armados con una ametralladora antiaérea, fueron condenados a penas de hasta casi 29 años de prisión.
El Tribunal Oral N° 9 aplicó las condenas a los acusados, entre ellos un ex militar y un presunto ex miembro de la banda de Luis "El Gordo" Valor, por el asalto -frustrado- que intentaron cometer el 10 de octubre de 2000 contra un camión de caudales de la empresa Juncadella que llevaba más de un millón de dólares.
La condena más grave recayó sobre Víctor Navarro, presunto miembro de la banda de Valor, a 15 años y nueve meses de prisión, que al unificársele con otras anteriores se transformó en una pena única de 28 años y nueve meses. Navarro, además, fue condenado porque, luego de simular que estaba parapléjico, se fugó a la carrera del hospital Roca, donde estaba internado, cuando fue liberado por sus cómplices, armados con pistolas con miras láser y protegidos por chalecos antibalas.
Juan Carlos Veltri fue condenado a 15 años, pero recibió 18 años y diez meses al serle unificada la condena con una anterior; el ex militar Luis Alejandro Olea, también a 15 años, en tanto que el cuarto acusado, Raúl Viera Chocho, fue absuelto pues no se pudo comprobar su participación en el asalto.
No obstante, permanecerá en prisión, ya que tiene causas pendientes por otros presuntos delitos.
Los jueces hallaron a los condenados "coautores penalmente responsables de los delitos de tentativa de robo calificado por el uso de armas y tentativa de homicidio agravado".
El episodio, que sorprendió a la opinión pública por la terrible violencia del ataque al camión de caudales y el poder de fuego de las armas utilizadas por la banda, ocurrió a las 6.20 de aquel 10 de octubre.
El camión de Juncadella transportaba 34 sacos con un total de 1.073.941,48 pesos, destinados a la empresa de caudales Brinks, cuando fue interceptado por una camioneta Ford F-100 y un Ford Escort gris, desde donde comenzaron a dispararle. La camioneta tenía montada en la caja una ametralladora antiaérea, oculta por una lona.
Los delincuentes poseían un FAP (fusil automático pesado), tres FAL (fusil automático liviano), 36 cargadores para FAL, una ametralladora MAG calibre 7.62, una ametralladora 9 milímetros, una pistola calibre 9 mm, dos pistolas 45, tres chalecos antibalas, un escudo de policarbonato y la poderosa ametralladora antiaérea Browning 50 BMG, que tiene un alcance de 7000 metros y puede penetrar el blindaje del camión.
Sin concretar el atraco, porque el camión, marcha atrás, logró eludirlos y un oficial de la Prefectura comenzó a disparar, los asaltantes huyeron, pero poco después fueron detenidos en una quinta de Paso del Rey: allí fue hallada la camioneta con la ametralladora antiaérea abulonada al piso.
El plan era matar con la ametralladora y los FAL al chofer del camión, Alvaro Maradona, que resultó gravemente herido. Otros dos custodios del camión de caudales, Marcelino Carrizo y Carlos Facundo Romero, fueron alcanzados por las balas.
Los delincuentes "comenzaron a efectuar disparos con una ametralladora antiaérea y dos fusiles FAL, con el objeto de detener la marcha del transporte, vencer su blindaje, desarticular la resistencia de su personal, dar muerte al mismo para acceder a su interior y a los caudales transportados", sostuvo el fallo del tribunal, firmado por los camaristas Luis María Cabral, Luis García y Fernando Ramírez.



