
Piden duras penas por el asesinato de un policía
Para un guardiacárcel, 25 años; 43 y 45 años para dos ladrones
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Un fiscal solicitó que un ex agente del Servicio Penitenciario Federal sea condenado a 25 años de prisión por el asesinato del suboficial de la Policía Federal Rubén Juárez, ocurrido el 18 de julio de 1998 en la puerta del restaurante Dolli, del barrio de Recoleta.
El representante del ministerio público, además, pidió que dos delincuentes que ya purgan pesadas sentencias por otros delitos graves sean declarados culpables del mismo cargo, y requirió que sus penas sean unificadas en 43 y 45 años de cárcel, respectivamente.
Para el restante acusado, el preso Alejandro Hebert Núñez, que al momento de aquel crimen debía estar recluido en el penal de Caseros, pero estaba durmiendo en la casa de su novia, con la anuencia de sus guardiacárceles, el fiscal Horacio González Warcalde pidió ocho años de prisión, por una serie de delitos previos al asesinato.
Hace tres años, cuando fue asesinado en la cárcel el recluso Maximiliano Noguera -presunto partícipe del homicidio del policía federal-, Núñez confesó que él y otros presos salían de la cárcel a robar, ayudados por agentes penitenciarios que, a cambio, cobraban parte de los botines que los reos conseguían en la calle. Esa causa puso en jaque al Servicio Penitenciario Federal, forzó el relevo de su cúpula y está en etapa de instrucción en un juzgado porteño.
Los ejecutores
Ayer, a la hora de los alegatos, el fiscal González Warcalde responsabilizó al ex carcelero Christian Franco como eventual ejecutor del cabo Juárez, que recibió disparos de calibre nueve milímetros en la puerta del restaurante Dolli, situado en Figueroa Alcorta y Tagle. A los delincuentes Oscar Chazarreta y Pablo Argañaraz los acusó como partícipes, ya que habrían prestado apoyo logístico desde un auto.
El trío, según el fiscal, también participó de un raid que comenzó en la noche del 17 de julio de 1998 y que incluyó asaltos con toma de rehenes y robos. Por esos hechos, González Warcalde pidió condena para Núñez y unificación de pena en 14 años.
Las defensoras oficiales de los tres acusados por el asesinato, Pamela Bisserier y Silvia Ciochetto, pidieron a su turno la absolución de sus pupilos procesales; consideraron que las pruebas en su contra eran insuficientes. Entre otras cosas, se basaron en que las acusaciones partían de detenidos y de un imputado en la misma causa, y que los reconocimientos de los imputados planteaban dudas.
El abogado Gustavo Semorile, defensor de Núñez, pidió que su patrocinado sea condenado sólo por los delitos en los que el propio acusado admitió haber participado y por un monto de pena menor al máximo.
Hoy, los cuatro acusados tendrán la oportunidad de decir sus últimas palabras antes del veredicto. El fallo podría darse a conocer en la misma jornada o, en su defecto, por falta de tiempo, en las primeras horas de mañana.





