
Por el tránsito, el subte suma cada vez más pasajeros
El año pasado viajaron 120.000 usuarios más por día que en 2007; merma en la comodidad
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El año pasado 120.000 personas más eligieron cada día el subte para viajar por la ciudad, según surge del censo realizado entre septiembre y diciembre de 2008 por la empresa concesionaria del servicio, Metrovías.
Pese a las restricciones en la extensión de la red de subtes, que el año pasado solamente sumó dos estaciones de la línea A, durante 2008 la cantidad de pasajeros creció hasta 1.573.972 por día. Así, en promedio, cada una de las seis líneas (A, B, C, D, E y H) sumó diariamente unos 20.000 usuarios.
A Metrovías no le sorprendió el dato. "La gente no elige el subte por los puntos que une, así que no es una limitación el hecho de que la red no crezca. Lo elige porque ofrece rapidez, seguridad y una alternativa más ecológica para trasladarse", aseguraron fuentes de la empresa a La Nacion.
En ese sentido, recordaron que el 78 por ciento de los pasajeros del subte viaja por cuestiones de trabajo, por lo que el valor de unir dos puntos en la menor cantidad de tiempo posible y la agilidad en la circulación dentro de las estaciones y en los túneles conectores resultan esenciales.
En segundo lugar, aparecen los que usan el subte para ir y venir de su lugar de estudio –ellos también buscan rapidez en el servicio– y luego figuran los usuarios que abordan los trenes para realizar todo tipo de trámites.
"La ciudad creció por la actividad económica y capta más movimiento de gente. Así como aumenta el tránsito en superficie, aumenta la cantidad de afluencia en el subte; son comportamientos similares y paralelos", explicaron en Metrovías.
Es sabido que este crecimiento en la cantidad de pasajeros, que también se registró en años anteriores, atenta contra la comodidad en los traslados bajo tierra. Tal como reflejó La Nacion en repetidas ocasiones, las quejas de los usuarios por viajar apretados en el subte son habituales.
Nueva infraestructura
Sin embargo, al menos a juzgar por el censo de Metrovías, esta situación no parece menoscabar el ánimo de un gran número de personas que prefiere moverse en subte para evitar los usuales congestionamientos de tránsito y ahorrar tiempo de viaje. Tanto el auto particular como los colectivos son presa fácil de los embotellamientos y de los cortes de calles, también cada vez más frecuentes en la Capital.
Por todo esto, según dijeron las fuentes, la empresa concesionaria siempre trabajó y priorizó los aspectos relacionados con aumentar la rapidez del servicio, con más coches y más frecuencias. Paralelamente, avanzaron en dotar a la red de la infraestructura que permitiera una mayor agilidad en la circulación; por ejemplo, escaleras mecánicas, ascensores y tarjetas magnéticas para habilitar los molinetes.
"Cuando asumimos la explotación, viajaban 700.000 pasajeros. La cifra se duplicó. Paralelamente, hemos cuadruplicado la cantidad de coches: en 1993 había 186 y hoy son 650. Además, cambiamos el 90% de las vías y colocamos modernos sistemas de señales en todas las líneas, excepto en la C", detallaron.
Respecto de las escaleras mecánicas, había 95 en 1993. "Hoy en total son 199, el doble, y de las originales 95, cambiamos 66 por otras más nuevas", indicaron a La Nacion en Metrovías.
Todos estos elementos que agilizan el acceso, el tráfico y la salida de los pasajeros, sumados a la mayor frecuencia del servicio, influyen para que cada vez más gente elija el subte, como ocurrió en 2008.





