Por qué las 4 de la madrugada es la hora más productiva

Crédito: GETTY IMAGES
Levantarse así de temprano ayuda a algunas personas a concentrarse antes que comiencen las distracciones
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7 de septiembre de 2016  • 12:21

La mayoría de las personas que se despiertan a las 4 de la madrugada lo hacen porque les toca: los agricultores, los asistentes de vuelo, los operadores de divisas y los trabajadores de correos. Unos pocos se levantan antes del amanecer porque quieren.

Russ Perry, de 33 años, fundador de la empresa de diseño gráfico Design Pickle, dice que entre las 4 y las 6 "es la parte más planificada y más organizada de mi día. A partir de ahí, todo es improvisado".

Después que él y su esposa formaron una familia, dice, cada nueva adición requirió que se levantara más temprano para sacarle ventaja al caos diario. Su tercera hija nació en 2015 y él cambió su alarma a las 4.

Lo primero que hace es orar. "Soy cristiano. Doy gracias a Dios por cosas aburridas, francamente, pero es como una charla motivacional para mí", dice.

Luego se ocupa de correo electrónico, finanzas de la empresa y va al gimnasio. Para cuando llega a casa a las 6.30 de la mañana y hace un batido, una de sus hijas está despierta. "Y ahí termina mi soledad", dice.

A pesar de que sabe que los expertos en productividad aseguran que se gasta valiosa energía mental si se responden correos justo después de despertarse, Perry dice que limpiar su bandeja de entrada frena su ansiedad. "Siento que le saco ventaja a todo el mundo", dice.

Sin embargo, levantarse así de temprano tiene sus costos. Perry dice que está exhausto a las 22.00, bajo las cobijas, con la máscara para los ojos y los tapones para los oídos puestos, ya que su esposa Mika se acuesta tarde. Dice que no siente que esté renunciando a nada importante. "Probablemente estaría viendo TV o estaría frente a la computadora haciendo cosas de baja actividad cerebral", dice.

Crédito: THOMAS PITILLI / THE WALL STREET JOURNAL

Los ejecutivos a menudo hablan maravillas de comenzar el día laboral muy temprano. El presidente ejecutivo de Apple, Tim Cook , conocido por ser uno de los primeros en llegar a la oficina y el último en irse, comienza su rutina de la mañana a las 3.45. Sallie Krawcheck, presidenta ejecutiva de Ellevest y ex ejecutiva de Wall Street, ha escrito: "Nunca soy más productiva que a las 4.00".

Los madrugadores no ejecutivos no necesariamente son adictos al trabajo. Tienen la esperanza de evitar las distracciones de la tecnología y las redes sociales. Los que trabajan desde su casa quieren un buen inicio en su día antes de que otras demandas se inmiscuyan. Algunos buscan soledad y tranquilidad.

"Cuando se tiene esa calma y no se está preocupado con la gente que busca llamar su atención, uno es dramáticamente más eficaz y puede conseguir completar las labores importantes, en eso tienen razón", dice el psicólogo Josh Davis, director de investigación del NeuroLeadership Institute y autor del libro Two awesome hours, ("Dos horas increíbles"), sobre el uso de herramientas basadas en la ciencia para mejorar la productividad.

Uno de los retos más comunes a la productividad, dice Davis, es que la gente llena sus oficinas con distracciones: desorden en su escritorio, notificaciones de correo electrónico, el celular, Facebook, etc. "Al despertarse a las 4.00 esencialmente eliminan muchas de esas distracciones. Nadie espera que usted envíe un correo electrónico o reciba una llamada a las 4.00. Usted ha eliminado tanto la tentación interna como la externa".

Peter Shankman, un emprendedor y conferencista de 44 años, usualmente salta de la cama unos minutos después de las 4.00. Dos veces por semana se encuentra con un amigo para correr 16 kilómetros en la oscuridad por la parte baja de Manhattan.

A esa hora, las calles de la ciudad suelen estar vacías, proporcionando un espacio libre de distracciones para pensar. "Si estoy ocupado esquivando gente o mirando quien me está pasando, mis ideas no vendrán", dice Shankman.

A las 7.00 dice que está "duchado, alimentado y sentado en su escritorio" respondiendo a mensajes de correo electrónico, escribiendo o trabajando en Faster than normal, un podcast centrado en cómo aprovechar de las ventajas del trastorno de hiperactividad con déficit de atención.

La otra cara de la moneda es que está en la cama antes de las 20.30. "Estoy agotado, pero en el buen sentido, lo que significa que no voy a tener la energía para hacer algo estúpido como comer dos galones de helado a las 22.30". También dice que levantarse temprano le da tiempo para preparar un omelette para su hija de 3 años.

En los suburbios de Chicago, Lauren Milligan se ha despertado a las 4.00 desde que fundó su propia empresa de asesoría de carrera, ResuMAYDAY, hace unos 15 años. Milligan, de 46 años, dice que le gusta beber su café mientras observa cómo se desvanecen las estrellas.

Varias horas pasan antes de que ella ve a otra persona en su barrio, lo que crea una sensación de aislamiento. Además su esposo, un músico que se presenta cuatro o cinco noches a la semana, a menudo vuelve a casa justo cuando ella está despertando.

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