
Pronto nacerán las primeras cabras transgénicas argentinas
Podrían producir leche con una proteína humana de interés farmacológico.
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Por primera vez en la Argentina, fue implantado un gen humano en embriones de cabras para producir una proteína que podría utilizarse con fines farmacológicos. Hasta el momento, para lograr animales transgénicos -es decir, los que poseen un gen ajeno a su especie- se experimentaba con individuos de menor rango evolutivo.
El escenario de la importante iniciativa es la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Buenos Aires, en cuya Cátedra de Bovinos se está llevando a cabo este ambicioso proyecto de investigación biotecnológica, una especialidad que se sirve tanto de la ingeniería genética como de la biología molecular.
Los animales transgénicos son considerados "fábricas vivientes de medicamentos", porque a partir de la modificación genética de la que son objeto son capaces de producir sustancias con fines terapéuticos imposibles de lograr por síntesis química.
En este caso, lo que se espera de las cabritas transgénicas de la Facultad de Veterinaria es que, cuando las hembras nacidas de los embriones modificados tengan cría, produzcan leche con una proteína humana que podría utilizarse como materia prima de un medicamento biotecnológico o biofármaco.
Paso a paso
Los médicos veterinarios Gonzalo Mareco y Jorge Puente, responsables de la inseminación artificial de los animales -primer paso de la tarea- explicaron que las cabras recibieron tratamiento hormonal para producir su hiperestimulación ovárica, es decir, un gran número de óvulos capaces de ser fecundados.
Una vez que las cabras estuvieron presentables, se indujo el apareamiento que permite la recolección del semen y, después de la recolección de los espermatozoides, se los examinó en el microscopio.
"Luego -dijeron-, las cabras fueron anestesiadas, y por medio de una laparoscopia se les realizó inseminación intrauterina. La técnica laparoscópica consiste en insertar por un lado del abdomen un instrumento llamado laparoscopio, que permite visualizar los ovarios y el útero, y, por otro lado, un dispositivo que inyecta los espermatozoides dentro de la cavidad uterina."
Al día siguiente, luego de unas horas de descanso, las cabras fueron intervenidas quirúrgicamente y se les extrajeron los óvulos fecundados.
En la Facultad de Veterinaria se realizaron dieciocho inseminaciones, que permitieron conseguir siete embriones de una cabra y nueve de otra.
"Pero el papel de estas dos hembras -aclararon los médicos- fue sólo donar sus óvulos para ser inseminados y convertirlos así en embriones."
El paso siguiente -y absolutamente crucial- fue introducir un gen humano en los embriones de las cabras, para producir así un futuro animal transgénico. Dos días después de la extracción embrionaria, los embriones modificados genéticamente fueron transferidos a los úteros de otras cabras. En estos vientres alquilados, por decirlo así, se desarrollará la gestación, que dura 5 meses.
El interés de los científicos está puesto, obviamente, en las hembritas que resulten de esta preñez. Cuando crezcan y tengan cría, su leche contendrá una proteína que, en manos expertas, podría convertirse en un nuevo medicamento.





