
Protegían a la viuda de Pablo Escobar
Era amparada por el gobierno de Menem, dijo su contador a la Justicia
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El ex contador, apoderado y amante de la viuda de Pablo Escobar Gaviria dijo a la Justicia que ésta le reveló que su dinero provenía del tráfico de drogas y que el gobierno de Carlos Menem protegía a su familia.
Juan Carlos Zacarías confesó haber lavado dinero y pidió ser incluido en los beneficios contemplados en la ley 23.737 para quienes colaboran con una investigación antidrogas.
El juez federal Gabriel Cavallo logró así lo que en un primer momento parecía imposible: una impactante confesión de uno de los miembros del grupo encabezado por María Víctoria Henao Vallejos, viuda de Escobar -el desaparecido jefe del Cartel de Medellín-, a la que acusa de lavar dinero en la Argentina.
Pero en su declaración ante Cavallo, el contador Zacarías no sólo describió las operaciones financieras de la viuda, sino que corroboró una afirmación del ex presidente Carlos Menem que éste había rectificado.
Según contó Zacarías, la mujer y sus hijos, Juan Pablo y Manuela, le revelaron a fines de 1997 su verdadera identidad y le dijeron que estaban protegidos por el gobierno argentino.
Apenas días después de que la viuda fuera detenida, Carlos Menem había dicho en Miami que sabía de la presencia de la familia de Escobar Gaviria desde hacía un año y medio y que se realizaba "un seguimiento para proteger la vida de estas personas".
Diversos organismos oficiales lo desmintieron. El propio Menem se corrigió cuatro días más tarde, en Roma: "Lo que yo dije era que había investigaciones judiciales", argumentó.
Finalmente, la Cancillería aceptó que había recibido un aviso oficial de que la viuda y los hijos de Escobar poseían nuevas identidades concedidas por el Estado colombiano y que habían abandonado ese país.
La confesión del contador, a cuyo contenido tuvo acceso La Nacion, sugiere algo más cercano a la primera declaración de Menem.
La Rueda
Zacarías debería saber de qué habla. Según su propio relato, conoció en 1995 a la viuda, que utilizaba el nombre María Isabel Santos Caballero, por intermedio del abogado Tomás Lichtman, quien le dijo que ésta necesitaba un asesor en temas inmobiliarios.
Luego, Lichtman sugirió que formasen una sociedad uruguaya porque los colombianos estaban mal vistos en la Argentina, dijo.
A su vez -prosiguió- la viuda, sin revelar su verdadera identidad, le dijo que su familia había traficado drogas en Colombia y que, si bien no había participado personalmente en el negocio, su dinero provenía de allí.
Zacarías se convirtió -contó- en presidente de esa sociedad radicada en Uruguay, Galestar SA, que tenía por fin hacer inversiones inmobiliarias con el dinero que se traía de Colombia.
Como Galestar no tenía movimientos económicos propios, Zacarías los simuló mediante el simple truco de trasladar su facturación como contador particular a la de la empresa.
A fines de 1997, la viuda y su familia lo convocaron a su casa y le dijeron la verdad -relató-: que eran la esposa y los hijos de Pablo Escobar.
Su participación en el negocio cambió. Viajó en febrero de 1998 a Medellín, donde uno de los abogados de la viuda, Carlos Iván Fernández, le dijo que querían invertir 10 millones de dólares en la Argentina en lo inmediato.
La operatoria, bautizada como "La Rueda", consistía en transportar físicamente el dinero desde Colombia hasta Buenos Aires o desde la matriz de Galestar, en Uruguay, hasta su filial en la Argentina mediante un giro que se hacía pasar por Nueva York, según su descripción. Luego se invertía en propiedades a las que se les hacían mejoras para venderlas en corto tiempo a un precio mayor.
En abril de ese mismo año, volvió a Colombia para buscar 400.000 dólares que debía transportar personalmente a Buenos Aires. Tuvo un problema: como eran billetes de baja denominación, abultaban demasiado y pidió que los cambiaran. Los trajo a la Argentina en una valija de doble fondo en la que llevaba alimentos, explicó.
Penas de amor
La relación entre la viuda y el contador se hizo personal, según su propia confesión. Zacarías pasó por los sucesivos estadios de asesor, apoderado y amante, y la mezcla de amor y negocios resultó fatal.
De acuerdo con su relato, Zacarías apartaba una porción del dinero que llegaba para ser blanqueado para gastos personales de la viuda, de los que a su vez se derivaba el pago de sus viáticos como amante.
La mujer necesitaba unos 30.000 dólares mensuales. Pero, a su vez, él pagaba con esa partida especial el departamento en que se citaban, cursos de management, ropa elegante -que se vio forzado a vestir, aclaró, porque debía integrarse al mundo de ella- y cenas con la viuda, su hijo y su nuera.
A fines de 1998, Zacarías quiso romper la triple relación. La viuda quiso que al menos no renunciara al amor. El contador fue inflexible. Ella le echó en cara el dinero gastado, él se negó a devolverlo. Luego se verían frente a abogados y, por último, ante la Justicia.
La investigan por enriquecimiento
La viuda de Pablo Escobar Gaviria cambió legalmente su identidad en Colombia y es investigada por enriquecimiento ilícito en Medellín, según informó ayer la Fiscalía General de la Nación.
Hasta ahora, las autoridades colombianas habían negado que Victoria Eugenia Henao Vallejos tuviera algún proceso penal pendiente en ese país. Pero ayer dijeron lo contrario: "En la actualidad, el fiscal especializado de Medellín adelanta una investigación contra Henao, entre otras personas, por el presunto delito de enriquecimiento ilícito, por la supuesta adquisición de algunos inmuebles en la ciudad de Medellín. Por estos hechos la señora, hoy llamada María Isabel Santos, no tiene orden de captura vigente ni medida de aseguramiento alguna".
A raíz de la detención de Henao, el fiscal Gómez Méndez dispuso la apertura preliminar de una investigación para esclarecer si hubo irregularidades en la expedición de los documentos con los que ingresó la viuda en la Argentina. La conclusión a la que llegaron los colombianos es que no las hubo.
El cambio de identidad fue realizado "de manera personal por el grupo familiar y nunca estuvo oficialmente vinculado con el Programa de Protección de Víctimas y Testigos de la Fiscalía". Esa información aún no fue recibida por el juez Gabriel Cavallo en Buenos Aires.




