
Reclusión perpetua por matar a sus hijos
Tenían 4 y 2 años; los degolló en octubre
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MAR DEL PLATA.- Planificó todo: acosó a su ex mujer, degolló a sus hijos de 4 y 2 años y durmió con los cadáveres hasta que lo detuvo la policía. Ayer, inmutable, Ariel Bualo escuchó su condena: pasará en prisión el resto de sus días luego de que el tribunal que lo juzgó lo encontró culpable de doble homicidio doblemente agravado por el vínculo y alevosía.
Adriana García, la madre de las víctimas, lloró al escuchar la sentencia. "Por fin puedo estar tranquila", señaló la damnificada, y se comprometió a trabajar en el futuro para que su experiencia "no vuelva a repetirse en otras familias".
La pena dispuesta por el Tribunal Oral Criminal N° 3, que integran los jueces Daniel Adler, Eduardo Alemano y Hugo Trogu, fue más allá de la reclusión perpetua pedida por el fiscal Carlos Pelliza. Por primera vez estos magistrados aplicaron las accesorias por tiempo indeterminado previstas en el artículo 52 del Código Penal.
Así, Bualo no podrá gozar de beneficio excarcelatorio alguno, salvo una conmutación de pena o indulto que llegue desde el poder político.
Tampoco los jueces admitieron la "responsabilidad moral" en los crímenes que Pelliza cargó sobre la madre de los chicos. "El pedido del fiscal fue infeliz, falso y con argumentos insólitos", señaló ayer Eduardo Fernández Fiks, defensor de García.
Bualo, de 34 años, atacó y degolló por la espalda a sus hijos Sebastián, de 4 años, y Valentina, de 2, el 16 de octubre pasado. Días antes, García había realizado denuncias en comisarías y tribunales por actitudes de su ex marido -estaban separados desde abril del año último- que la hacían temer por su vida y la de los menores.
El propio filicida fue quien aquella mañana avisó a la policía luego de dormir con los cadáveres durante toda la noche e ir a un quiosco a comprar cigarrillos.
Su abogado, Eduardo Carmona, pidió para su defendido 21 años de prisión al entender que el acusado padecía trastornos de personalidad que podían obrar como atenuante.
Pero los peritos psiquiátricos voltearon la tesis: "Sabía muy bien lo que hacía", coincidieron durante el juicio oral y público que ayer llegó a su fin.
En la madrugada previa al juicio el doble homicida había intentado matarse practicándose un corte en el cuello. Fue el segundo intento de suicidio desde que quedó alojado en la Unidad Penal XV de Batán, donde pasará el resto de sus días. "Después de lo que hice, ya no tengo más ganas de vivir", les dijo el lunes a los jueces.
Bualo se desempeñaba como agente de seguros, pero algunos escritos y cartas hallados en su poder llevaron al tribunal a pedir que se abra una causa para investigar sus códigos. "Sus recursos de escritura, así como el doble degüello por la espalda que usó para matar a sus hijos, son propios de los servicios de inteligencia", remarcó Fernández Fiks.





