
Recuperan el Hotel de Inmigrantes
Allí, y en el ex desembarcadero, situado en la Dársena Norte del puerto de Buenos Aires, funcionará la muestra de diseño
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Con las obras en marcha y el cemento todavía fresco, la Fundación Oftalmológica Argentina (FOA), junto con más de 50 estudios de arquitectura, decoración y paisajismo, ha comenzado con el reciclado y puesta en valor del ex desembarcadero y del antiguo Hotel de Inmigrantes, dos edificios centenarios, hitos de la historia de la inmigración en la Argentina.
Allí, desde el 30 del actual hasta el 12 de noviembre próximo, funcionará la tradicional muestra de diseño Casa FOA 2000 que, desde 1985, es organizada por la fundación como parte de su campaña para recaudar fondos. Las obras, según informaron a La Nacion las directoras de FOA Inés Campos Miguens y Mercedes Campos de Guerrero, han requerido una inversión de $ 600.000 y se han realizado intentando mantener las características originales de ambos edificios, que en 1990 fueron declarados monumento nacional.
Es así como, por ejemplo, en el hotel, los visitantes podrán observar el tono original de las paredes o caminar sobre los mismos pisos calcáreos que sus antepasados extranjeros cuando llegaron al país.
Desde 1906 y por más de 20 años, el Hotel de Inmigrantes recibió y alojó a los miles de viajeros que pisaban nuestro suelo procedentes de todo el mundo. Además de las habitaciones y del comedor, en el enorme complejo funcionaban un hospital y una oficina de empleos que se ocupaba de la búsqueda de trabajo y la capacitación de los inmigrantes.
Con el fin de la "gran" inmigración, los edificios quedaron en desuso y con el tiempo cayeron en el abandono total.
Tras un acuerdo con la Armada Argentina y la Dirección de Migraciones, Casa FOA ofreció recuperar 7000 metros cuadrados del apostadero y del hotel, además de otros 3000 metros cuadrados de espacios verdes.
Las obras del ex desembarcadero, donde se presentarán distintas opciones de vivienda y home offices, apuntaron a recuperar las primitivas fachada y aberturas.
Para ello se demolieron todas las construcciones posteriores a su edificación original y, además, se recuperaron la reja y el portón que comunicaba con las plazas del Hotel de Inmigrantes. En el hotel, las obras en marcha incluyen la refacción de la fachada sur, el hall principal y el antiguo comedor. Allí, además de una biblioteca de uso público, se habilitará una computadora para que los asistentes puedan consultar la fecha y el barco en que llegaron sus ancestros.
"A diferencia de los edificios del desembarcadero, donde en algunos casos se hicieron construcciones nuevas, los que exponemos dentro del Hotel de Inmigrantes nos pusimos de acuerdo para no tocar nada y dejar todo tal cual fue", informó a La Nacion el arquitecto Fabián Tarnesi que, junto a la decoradora Laura Ocampo, diseñarán el dormitorio del hotel.
"Nuestro dormitorio, por ejemplo, no tiene un ánimo decorativo sino, por el contrario, apunta a recrear una época y contar un testimonio" , explicó entusiasmado el arquitecto.
A su lado, la paisajista Marta Oyharzábal, que tiene a su cargo la decoración de la plaza de acceso al hotel, dijo a La Nacion: "Debido a todo lo que implica este edificio, yo no quería hacer algo puramente paisajista. Por eso para nosotros era muy importante trabajar preservando lo histórico. Más que algo decorativo, con nuestro espacio pretendemos recrear la visión de la Argentina que cada inmigrante traía consigo", explicó Oyharzábal mientras pensaba los últimos retoques.
Todo debe estar listo para el 30 de este mes, cuando se inaugure la muestra.




